Los misteriosos ataques a embarcaciones ecuatorianas en Galápagos formaron parte de una operación encubierta de la CIA ejecutada con drones y vuelos desde El Salvador, según The Washington Post. Ataques contra embarcaciones pesqueras en aguas ecuatorianas registrados a comienzos de año —entre ellos un incidente que dejó ocho personas desaparecidas— formaron parte de una operación encubierta de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), según reveló este jueves 13 de agosto una investigación del diario The Washington Post. Ciertamente, las revelaciones sobre el uso de tecnología aérea no identificada y traslados irregulares desataron alarma en la comunidad internacional. Por lo tanto, organismos de derechos humanos y legisladores exigen explicaciones a las autoridades.
Operación secreta, aviones sospechosos y naves afectadas
Sobre los detalles del operativo, una fuente anónima con conocimiento directo de los hechos precisó al periódico norteamericano que las acciones corresponden a un programa de «acción encubierta», un protocolo de misiones secretas en el extranjero autorizado por la Casa Blanca donde Washington no reconoce públicamente su autoría. En este sentido, los sucesos documentados abarcan agresiones directas contra tres embarcaciones en el Pacífico:
- Embarcación Fiorella: Desaparecida en enero junto a gran parte de sus tripulantes en circunstancias no aclaradas.
- Navíos La Negra Francisca Duarte II y Don Maca: Objetos de ataques con drones de origen desconocido en el mes de marzo cerca de las islas Galápagos.
De igual forma, la investigación periodística aclaró que este despliegue de la CIA es totalmente independiente de la campaña antidrogas que la administración estadounidense ejecuta desde septiembre en el Caribe y el Pacífico, la cual ha destruido decenas de lanchas y dejado más de 200 fallecidos entre severos cuestionamientos internacionales.
«Los detalles sobre el avión y el patrón de sus vuelos antes de los incidentes sugieren que podría estar vinculado al programa secreto de la CIA», señaló la investigación publicada por The Washington Post.
Al respecto, transmisiones de radio revelaron que una aeronave equipada con tecnología de vigilancia voló desde El Salvador hacia las zonas de los barcos antes de cada ataque, aterrizando luego en el Aeropuerto Internacional de Ilopango —misma terminal usada para operaciones encubiertas en Centroamérica durante los años 80—. Sin embargo, los registros de la Administración Federal de Aviación (FAA) no muestran el número de matrícula estadounidense con el que operaba el aparato.
Relatos de sobrevivientes, denuncias de HRW y silencio oficial
Testimonios de tripulantes y traslados a El Salvador
Por su parte, sobrevivientes entrevistados por Human Rights Watch (HRW) y por el propio diario norteamericano denunciaron que, tras el impacto de los drones, fueron abordados por hombres armados con uniformes militares de estilo estadounidense. En este sentido, los pesqueros —quienes aseguran no tener nexos con el narcotráfico— relataron que los mantuvieron encapuchados y esposados a bordo de una embarcación mayor antes de trasladarlos a El Salvador, país desde donde los repatriaron a Ecuador sin brindarle explicaciones oficiales.
Exigencias de la comunidad internacional
Por otro lado, mientras el Pentágono y la Guardia Costera de Estados Unidos han negado su implicación y las autoridades ecuatorianas no han confirmado los incidentes, la CIA declinó ofrecer comentarios sobre las revelaciones del diario. Ciertamente, organizaciones como Amnistía Internacional y HRW exigieron respuestas claras ante la desaparición de los ocho marineros del Fiorella y el peligroso alcance de la cooperación militar bilateral.
Con información de The Washington Post
