Ataque insurgente con un vehículo bomba contra un puesto policial deja al menos 15 muertos en el noroeste de Pakistán. Un violento asalto perpetrado contra un puesto de control conjunto de las fuerzas de seguridad provocó la muerte de al menos quince funcionarios en el distrito de Tank, ubicado en la provincia noroeste de Khyber Pakhtunkhwa, cerca de la frontera con Afganistán. El reporte emitido este viernes por el Ejército paquistaní confirmó que la incursión armada derivó en una potente explosión que destruyó parte de las instalaciones militarizadas.
Dinámica del asalto, víctimas mortales y autoría atribuida
Al respecto, la reconstrucción de los hechos señala que los insurgentes lanzaron un ataque inicial que fue repelido por los efectivos de guardia, logrando neutralizar a doce de los atacantes en el intercambio de disparos. Por consiguiente, tras el repliegue inicial, los milicianos impactaron un automóvil cargado con material explosivo contra la pared perimetral del complejo, desencadenando la tragedia. Sin embargo, la respuesta institucional se mantiene activa en el terreno.
«Quince valientes hijos de la patria, entre ellos doce militares, dos policías y un funcionario del antiguo Departamento Forestal, realizaron el sacrificio supremo y alcanzaron el martirio».
Efectivamente, el ala de comunicaciones de las Fuerzas Armadas atribuyó la autoría de la incursión al grupo Fitna al Khawarij, denominación oficial utilizada por el Estado paquistaní para señalar a la organización proscrita Tehreek-e-Taliban Pakistán (TTP). Por este motivo, las unidades tácticas iniciaron un despliegue de rastreo en los alrededores del distrito para dar con el paradero de otros involucrados. Por otro lado, la frecuencia de estos golpes armados responde a dinámicas regionales desatadas en los últimos años.
Escalada en la frontera y fricciones diplomáticas entre Pakistán y el régimen talibán
Acusaciones de refugio transfronterizo
Por lo tanto, Islamabad sostiene que el repunte de atentados tanto en Khyber Pakhtunkhwa como en la provincia de Baluchistán responde a células rebeldes que operan desde suelo afgano, acusación que la administración talibán en Kabul rechaza categóricamente. Por esa razón, el incremento de las incursiones coincide cronológicamente con la retoma del poder por parte de los talibanes en el país vecino en agosto de 2021.
Bombardeos y represalias militares
Por otra parte, la profunda crisis bilateral ha derivado en enfrentamientos armados directos y en bombardeos aéreos ejecutados por Pakistán sobre supuestos santuarios insurgentes en territorio afgano. Ciertamente, reportes de la ONU y de las autoridades talibanas señalaron que los ataques aéreos paquistaníes del pasado mes de junio en el este de Afganistán dejaron un saldo trágico de decenas de víctimas civiles. No obstante, las brigadas de Islamabad continúan las maniobras de rastreo operacional. Por esa causa, los analistas siguen con cautela la evolución de la política internacional.
El agravamiento del conflicto en la frontera entre Pakistán y Afganistán amenaza con desestabilizar aún más la frágil arquitectura de seguridad en Asia del Sur. Por lo tanto, la respuesta de Islamabad tras este atentado podría derivar en nuevas operaciones militares transfronterizas en las próximas semanas.
Con información de DW
