Valencia, 22 de diciembre de 2025-. Así los padres logran mantener la ilusión navideña de los niños. Madres, padres y representantes enfrentan una Navidad marcada por ajustes económicos.
Muchos deben hacer sacrificios para cumplir los deseos de sus hijos.
Otros recurren a aplicaciones de crédito para comprar regalos.
La prioridad es mantener viva la ilusión navideña en los más pequeños.
Un recorrido por comercios del bulevar de Sabana Grande evidencia la realidad.
Hay juguetes para todos los presupuestos, pero los precios siguen siendo elevados.
La inversión mínima ronda los 10 dólares. En productos tecnológicos, el gasto puede superar los 500 dólares.
Así los padres logran mantener la ilusión navideña de los niños
Sara*, madre de un niño pequeño, gastó más de 100 dólares en un solo juguete. Compró un muñeco original de Buzz Lightyear en una tienda de Chacaíto.
“El muñeco costó 105 dólares y lo compramos entre su papá y yo”, explicó. Reconoció que había opciones más económicas, pero priorizó la durabilidad.
La compra se realizó mediante una aplicación de crédito. Pagó 60 % de inicial y asumió tres cuotas restantes.
Sara señaló que el mismo juguete cuesta entre 180 y 220 dólares en otros comercios. Desde noviembre comparó precios para encontrar una opción más accesible.
Padres hacen sacrificios en Navidad al sumar otros gastos. Ropa, zapatos y alimentos también presionan el presupuesto familiar.
Ayuda familiar y diferencias de precios
Laura*, de 21 años, tiene una hija de tres años. La niña pidió varias muñecas Barbie para esta Navidad.
Laura trabaja en la administración pública. Su ingreso mensual apenas cubre los gastos básicos de alimentación.
Los aguinaldos fueron destinados a comprar ingredientes para las hallacas.
El apoyo de una hermana en Chile permitió comprar los juguetes.
Una muñeca sencilla cuesta entre 20 y 50 dólares. Modelos con accesorios pueden alcanzar precios entre 80 y 150 dólares.
Laura explicó que pagar en divisas ofrece descuentos. En bolívares, el costo suele ser mayor.
Aplaude las opciones de crédito, pero advierte sus riesgos. Considera que al final se paga el doble o el triple del precio.
Frustración y ventas lentas
No todos logran cumplir los deseos de sus hijos. Roberto*, vigilante, no puede comprar la bicicleta solicitada por su hijo.
La más económica cuesta cerca de 200 dólares. Las usadas mantienen precios similares a las nuevas.
“La mayor parte del ingreso se va en comida y transporte”, explicó. Comprar regalos representa un gasto extra fuera de su alcance.
En las jugueterías, las ventas avanzan lentamente. Nacarid, empleada del sector, espera repunte en los días previos a Navidad.
Asegura que la mayoría de compras se hacen con crédito digital. El pago completo o en divisas es poco frecuente.
