El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que las relaciones diplomáticas y comerciales entre Washington y Caracas se encuentran en un nivel óptimo. El mandatario norteamericano resaltó la evolución financiera de la nación suramericana, haciendo especial énfasis en los dividendos generados por las actividades de explotación y exportación de hidrocarburos.
El líder de la Casa Blanca obvió hacer comentarios sobre el posible impacto que los recientes movimientos telúricos podrían ejercer sobre el panorama financiero global de la república.
El viraje en la política exterior estadounidense ha dinamizado el intercambio energético entre ambos hemisferios durante el primer semestre del año en curso. Actualmente, las corporaciones multinacionales incrementan sus inversiones en los campos de extracción de la cuenca del Orinoco y el occidente del país. En consecuencia, la reactivación comercial petrolera consolida una alianza estratégica de alto impacto en el mercado energético internacional.
Donald Trump habla de crecimiento energético e inversión extranjera
Durante una entrevista concedida al periodista Joe Kernen de la cadena televisiva CNBC, el jefe de Estado estadounidense subrayó que los vínculos bilaterales pasan por su mejor momento histórico reciente. “Nuestra relación con Venezuela es excelente. Les está yendo mejor que nunca con el petróleo”, puntualizó Trump en medio de una conversación en la que aprovechó para ponderar los indicadores de crecimiento de la economía de su propio país.
Por otra parte, el presidente norteamericano aplaudió la incorporación activa de los consorcios energéticos más importantes del mundo en el territorio venezolano, indicando que el mercado estadounidense también se beneficia directamente del flujo constante de suministro. El mandatario enfatizó que las grandes empresas están entrando a Venezuela y que EE.UU. está obteniendo una parte considerable del petróleo extraído, añadiendo que la dinámica se desarrolla «como debe ser».
Exportaciones en máximos históricos tras la transición política
Los balances operativos del cuerpo diplomático estadounidense en Caracas respaldan las aseveraciones de la Casa Blanca. El encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett, precisó a comienzos de junio que los despachos de crudo de la nación caribeña alcanzaron los 1,25 millones de barriles diarios, una métrica que constituye el nivel más alto documentado en los últimos siete años. Barrett atribuyó este incremento al plan de estabilización comercial implementado por la administración Trump tras la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero pasado.
Por consiguiente, los indicadores de la OPEP y las reformas jurídicas locales muestran el siguiente comportamiento en el sector de los hidrocarburos:
Aumento en la OPEP: El informe oficial de mayo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) certificó que la producción de crudo de Venezuela escaló un 27,6 % entre los meses de enero y mayo.
Reformas legales: La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha promovido una serie de modificaciones legislativas en materia de hidrocarburos destinadas a flexibilizar la entrada de capital extranjero y otorgar garantías a las firmas trasnacionales.
Asistencia humanitaria: Paralelamente al interés en el crudo, el gobierno de Washington figura como uno de los cooperantes internacionales que ha despachado ayuda de emergencia para que el Ejecutivo encargado afronte las consecuencias del siniestro natural.
Los analistas internacionales señalan que todavía impera la incertidumbre sobre cómo los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país afectarán los complejos de refinación y los planes de modernización de los oleoductos matrices. En conclusión, las declaraciones de Donald Trump validan la vigencia del canal comercial de los hidrocarburos como el eje central de la agenda bilateral, en momentos donde la administración de Delcy Rodríguez intenta estabilizar la situación social tras el devastador doblete sísmico en Venezuela.
Con información de Alberto News
