Valencia, 24 de septiembre de 2026-.Aseguraron que la economía venezolana necesitará al menos 10 años para recuperarse.
La economía venezolana necesitará entre cinco y diez años para recuperarse, según estimó el economista Aldo Contreras, quien condicionó ese proceso a cambios institucionales y financieros.
En entrevista con Radio Fe y Alegría Noticias, Contreras señaló que la reconstrucción económica requerirá restablecer la seguridad jurídica, reactivar el crédito bancario y recuperar el financiamiento de organismos multilaterales.
El especialista recordó que la economía venezolana acumuló una contracción de 75,8 % durante la última década. Por ello, consideró que revertir el deterioro productivo no será posible mediante medidas aisladas ni en el corto plazo.
La expectativa de recuperación también está vinculada con el retorno de empresas multinacionales y los nuevos acuerdos en el sector petrolero.
Aseguraron que la economía venezolana necesitará al menos 10 años para recuperarse
Contreras cuestionó el alcance de los recientes ajustes aplicados por el Banco Central de Venezuela (BCV) a las tasas de interés.
Según el economista, ofrecer rendimientos de ahorro cercanos al 40 % anual resulta insuficiente para incentivar los depósitos en bolívares.
El argumento se basa en una inflación interanual superior al 530 % y un crecimiento de la liquidez monetaria por encima del 200 %, de acuerdo con las cifras citadas en su análisis.
A la vez, el incremento de las tasas crediticias afecta el acceso al financiamiento. Las tarjetas de crédito pueden alcanzar tasas de hasta 60 % anual.
Contreras sostuvo que este encarecimiento repercute sobre el consumo de los hogares, especialmente cuando se trata de bienes esenciales.
El economista también vinculó la pérdida del poder adquisitivo con el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión monetaria.
Petróleo no resuelve la economía de los hogares
El especialista destacó la distancia entre los grandes proyectos energéticos y la situación económica cotidiana de las familias venezolanas.
Aunque los acuerdos petroleros pueden generar empleos, contrataciones y bonificaciones en sectores específicos, Contreras señaló que estos efectos no necesariamente se traducen en un crecimiento generalizado del Producto Interno Bruto (PIB).
La situación se refleja en la diferencia entre los ingresos y el costo de los alimentos.
Actualmente, la canasta alimentaria familiar se ubica en torno a los 750 dólares mensuales. En contraste, la mayoría de la población activa percibe ingresos promedio de entre 180 y 200 dólares.
A este escenario se suman la brecha cambiaria y las fallas en servicios básicos, entre ellas las relacionadas con el suministro eléctrico.
FMI y BID serían claves para la reconstrucción
Contreras consideró que la reincorporación progresiva de organismos multilaterales podría contribuir a atender las necesidades de infraestructura del país.
Entre las instituciones mencionadas figuran el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Según su análisis, el financiamiento internacional permitiría abordar parte del deterioro acumulado en áreas estratégicas de infraestructura.
Sin embargo, el economista insistió en que la recuperación de la economía venezolana dependerá también del restablecimiento de la certidumbre institucional.
