Valencia, 17 de marzo de 2026-. Aseguran que la brecha cambiaria redefine los costos del sector manufacturero. Brecha cambiaria golpea industria y redefine los costos del sector manufacturero en Venezuela. La situación económica actual presenta desafíos que van más allá del aumento de precios y afecta directamente la operatividad de las empresas.
La industria enfrenta una distorsión marcada por la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo. Este factor incide en la estructura de costos de las compañías, especialmente en aquellas que dependen de insumos importados. Según Bernardo Calvo, presidente de CAPMI, las empresas no están incrementando precios de forma arbitraria, sino ajustándose a una realidad económica compleja.
“No estamos inflando precios; estamos compensando la distorsión monetaria”, afirmó Calvo. En su análisis, la política cambiaria funciona como un costo adicional que termina impactando al consumidor. La brecha cambiaria golpea industria al generar incertidumbre constante en la fijación de precios.
Aseguran que la brecha cambiaria redefine los costos del sector manufacturero
La dolarización de facto no ha logrado ofrecer estabilidad al mercado. Aunque muchas operaciones se realizan en divisas, la diferencia entre tasas dificulta la previsibilidad. Las empresas deben adaptarse continuamente a variaciones que afectan la compra de insumos y la reposición de inventarios.
Calvo advierte que planificar a mediano plazo resulta prácticamente imposible. La volatilidad cambiaria obliga a tomar decisiones rápidas, muchas veces sin garantías de sostenibilidad. Esto debilita la confianza en la moneda y limita las inversiones.
Además, la brecha cambiaria golpea industria porque transforma la gestión empresarial en un ejercicio de supervivencia. Los costos pueden cambiar en cuestión de días, lo que complica cualquier estrategia financiera.
Rigidez laboral bajo presión económica
El sector manufacturero también señala problemas en el marco laboral vigente. La inamovilidad laboral, aplicada durante años, es vista como una limitación para la productividad. Según el gremio, esta medida reduce la capacidad de ajuste en un entorno económico cambiante.
El cálculo de prestaciones sociales representa otro punto crítico. Este se basa en el último salario, lo que incrementa los pasivos de las empresas en contextos inflacionarios. Para Calvo, esto genera una carga difícil de sostener en el tiempo.
Propuestas para equilibrar el sistema
CAPMI plantea una reforma del sistema de prestaciones sociales que incluya un fondo ajustado periódicamente. Este mecanismo podría estar respaldado por ingresos petroleros y tendría como objetivo proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
La propuesta busca repartir de manera más equilibrada los costos derivados de la inflación. También pretende aliviar la presión sobre el sector productivo, sin afectar los derechos laborales.
