Amnistía Internacional exige barreras contra operativos migratorios en Puerto Rico. Denuncian políticas discriminatorias de EE.UU. y llaman a proteger a migrantes
Ana Piquer, directora regional de Amnistía Internacional para las Américas, pidió este lunes que Puerto Rico establezca “barreras de cortafuego” frente a las autoridades estadounidenses. Esta medida busca impedir operativos migratorios en escuelas, iglesias, cortes y otros espacios públicos.
En un comunicado, Piquer destacó que las normas internacionales recomiendan proteger esos espacios para garantizar la dignidad y derechos de las personas migrantes. Además, exigió que los proveedores de servicios no compartan información sobre la situación migratoria con las autoridades migratorias.
Piquer instó a la gobernadora Jenniffer González a “ponerse del lado de la dignidad humana”. Señaló que no debe haber colaboración con políticas migratorias que considera “crueles y arbitrarias”, y que afectan especialmente a comunidades trabajadoras en Puerto Rico.
Amnistía Internacional exige barreras contra operativos migratorios en Puerto Rico
Desde enero de 2025, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha detenido al menos a 568 personas en Puerto Rico, en su mayoría de origen dominicano. Amnistía Internacional documentó arbitrariedades como perfilamiento racial, detenciones sin proceso justo y falta de protección legal.
Los operativos se enfocan en barrios con alta presencia migrante, donde las personas son asediadas en sus hogares, centros laborales o camino al trabajo. Esto ha generado separación familiar y afecta incluso a quienes tienen documentación válida.
Organizaciones civiles reportaron que muchas personas detenidas son trasladadas a centros en EE.UU. y deportadas, dificultando la comunicación con sus familiares. Algunas optan por la “deportación voluntaria” ante la precariedad y miedo, lo que alimenta un clima de terror.
Como consecuencia, migrantes suspenden actividades cotidianas como ir a la escuela, trabajar o buscar atención médica. Además, víctimas de violencia de género temen denunciar por miedo a ser detenidas.
