Alumno heroico de 10 años protege a su amigo en tiroteo escolar de Minneapolis. El reciente tiroteo en Annunciation Catholic School en Minneapolis dejó una profunda huella en la comunidad escolar. Weston Halsne, de diez años, alumno de quinto grado, relató cómo su compañero Víctor lo protegió durante el ataque. Ambos estaban durante la misa matutina cuando comenzaron los disparos. Víctor se lanzó sobre Halsne para cubrirlo y recibió un disparo en la espalda.
“Mi amigo Víctor, como que me salvó. Porque se puso encima de mí. Pero a él le dieron”, contó Halsne a WCCO News. A pesar del miedo, expresó esperanza por la recuperación de su amigo: “Espero que estés bien y rezo por ti”. Según su testimonio, ambos se encontraban bajo un banco cuando comenzó la balacera, y luego se trasladaron al gimnasio a la espera de autorización para salir.
Alumno heroico de 10 años protege a su amigo en tiroteo escolar de Minneapolis
La balacera ocurrió el miércoles a las 8:30 a.m. en el recinto de la iglesia del campus, que cuenta con 370 estudiantes entre kínder y octavo grado. Dos menores fallecieron y varios resultaron heridos. El atacante, Robin Westman, de 23 años, murió por una herida autoinfligida.
Las autoridades federales investigan el hecho bajo la hipótesis de terrorismo doméstico y crimen de odio dirigido a la comunidad católica. Westman residía en Richfield, Minnesota, y su madre trabajaba en la escuela. En 2020 solicitó formalmente el cambio de nombre para coincidir con su identidad de género.
Impacto psicológico y medidas de apoyo
Halsne explicó que los estudiantes habían practicado simulacros de tiradores activos, pero nunca imaginaron un ataque real durante la misa. Tras la balacera, el personal y los alumnos permanecieron en el gimnasio hasta recibir la autorización de las autoridades. La administración escolar solicitó apoyo psicológico para víctimas y testigos. La comunidad enfrenta ahora miedo e incertidumbre, y exige nuevas medidas de seguridad.
El presidente Donald Trump ordenó que las banderas ondeen a media asta hasta el 31 de agosto en homenaje a las víctimas. Las familias exigen estrategias de prevención más efectivas para proteger a los estudiantes.
