Valencia, 8 de julio de 2025-. Aficionados celebran a Fluminense en Copacabana pese a la eliminación del Mundial. La alegría matinal en Río se tornó en mezcla de emociones. El sueño de la final del Mundial de Clubes se desvaneció. Pese a la derrota, los aficionados reconocen que «llegaron muy alto».
La gran fiesta en Copacabana continuó. Cientos de aficionados no se rindieron. En vez de tristeza, hubo aplausos y cánticos. Enaltecieron a su equipo con alabanzas. Fluminense eliminado, pero celebrado con fervor.
El Fluminense perdió 2-0 ante el Chelsea. El Chelsea enfrentará al ganador de Real Madrid y PSG. Ellos jugarán este miércoles la semifinal.
Aficionados celebran a Fluminense en Copacabana pese a la eliminación del Mundial
João Pedro, autor de los dos goles, fue motivo de orgullo. El brasileño, recién contratado por el Chelsea, inició en Fluminense. «Perdimos con dos goles de un chico que fue tricolor», dijo Alex Guzmán, de 60 años. No dejó de elogiar a su equipo. «Es un orgullo inmenso llegar a la semifinal», resaltó a EFE.
La profesora Ivone Nunes también estaba feliz. Calificó de «gratificante» y «bellísimo» el esfuerzo. Destacó hasta dónde llegó el equipo.
Los cariocas dejaron sus equipos a un lado. Este martes vistieron la camiseta tricolor del Fluminense. Fue un símbolo de apoyo. El único club brasileño en la semifinal.
Pese a ser día laboral, Río parecía festivo. Casi como una jornada de carnaval. Música, baile y alegría llenaron calles y bares. Restaurantes y playas estaban repletos horas antes del partido.
En el barrio de Laranjeiras, cerca del club, se veían filas. Aficionados lucían orgullosos el ‘verde, vinotinto y blanco’. Esperaban abrir puertas para ver el partido. Pantallas gigantes en la cancha del club transmitían. El frío del invierno dio tregua con una tarde de sol. El cielo azul se vio infinito.
La fiesta en los alrededores del club detuvo el tráfico. El embotellamiento fue mayor en Copacabana. Allí se montó una zona especial. Aficionados de los cuatro clubes brasileños se reunieron. Jóvenes, mujeres, ancianos, niños y mascotas. Todos con camisetas y banderas. Fueron a la playa a apoyar al ‘Flu’.
Emoción y desilusión
El entusiasmo se frenó en el minuto 17. João Pedro, ex del Fluminense, marcó para el Chelsea. Las sonrisas se apagaron. Rostros de preocupación aparecieron tras insultos.
Los corazones se aceleraron minutos después. Hércules lanzó el balón a un arco vacío. El español Marc Cucurella impidió el gol en la línea. Desinfló de nuevo a la afición.
La mayor frustración llegó con un penalti. Hubiera dado el empate al Fluminense. Pero el árbitro anuló la decisión tras consultar el VAR. El ambiente en la playa parecía un velorio.
Mientras algunos lloraban, otros oraban. Se aferraban a sus santos y estatuas de Juan Pablo II. Los tricolores cariocas le tienen devoción. La esperanza se esfumó al inicio del segundo tiempo. João Pedro completó su doblete. A pesar de la eliminación, el orgullo prevalece. El Fluminense eliminado, pero celebrado, dejó una huella.
