Adiós a Ozzy Osbourne: familia, leyendas del rock y fanáticos. La tarde del miércoles 30 de julio, la familia, amigos y fanáticos de Ozzy Osbourne se reunieron para despedir al icónico cantante de Black Sabbath. El adiós comenzó con una ceremonia íntima en su residencia de Buckinghamshire, en Inglaterra, y continuó con un emotivo homenaje público en Birmingham, su ciudad natal.
Más de 110 personas asistieron al servicio privado, incluyendo a Sharon Osbourne y los hijos del artista: Jack, Kelly, Aimee y Louis. La casa familiar, Welders House, fue decorada con fotografías del cantante y arreglos florales personalizados. Una corona junto al lago, donde descansan sus restos, llevaba la inscripción: “Ozzy f***ing Osbourne”.
Adiós a Ozzy Osbourne: familia, leyendas del rock y fanáticos
La ceremonia también contó con la presencia de figuras emblemáticas del rock como Marilyn Manson, Zakk Wylde —quien llegó con dos guitarras en mano—, Corey Taylor, James Hetfield, Yungblud, Sir Elton John y los miembros de Black Sabbath.
Según allegados, la elección de Welders House como su lugar de descanso no fue casual. Ozzy había expresado su deseo de permanecer en el hogar que compartió con Sharon durante décadas. Las invitaciones para el evento, en tono negro y con una cruz, establecieron el carácter solemne y simbólico del acto.
El jueves 31, Birmingham se vistió de luto para continuar el tributo. Miles de fanáticos se congregaron en lugares emblemáticos como el puente y la banca de Black Sabbath, además de la casa donde creció Ozzy. Un cortejo fúnebre, encabezado por la banda local Bostin’ Brass, recorrió las calles acompañado de música en vivo. Incluso la Guardia Real británica interpretó el clásico “Paranoid” frente al Palacio de Buckingham, en un homenaje histórico.
Sharon, visiblemente conmovida, llevó la alianza de su esposo colgando de una cadena y fue acompañada por sus hijos mientras depositaba una rosa en el memorial. Kelly y Jack la sostuvieron; Aimee llevó un broche en forma de murciélago y Louis usó una corbata púrpura, símbolo del duelo y del legado de Black Sabbath.
El estadio Villa Park, donde Ozzy ofreció su último concierto benéfico “Back To The Beginning”, abrió un libro de condolencias para los fanáticos. Globos, pancartas y tatuajes llenaron la ciudad en una despedida a la altura de una leyenda.
