Abelardo De La Espriella denuncia un plan de desestabilización en Colombia por la «desobediencia civil» de la izquierda e impone un giro histórico al trasladar su toma de posesión fuera de Bogotá. El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, denunció este domingo que el llamado a la «desobediencia civil» impulsado por la oposición de izquierda y el mandatario saliente, Gustavo Petro, busca desestabilizar la democracia del país a solo cinco días de su investidura oficial.
El líder electo fijó una postura contundente a través de sus canales oficiales para ratificar la legitimidad de las urnas frente a las protestas convocadas para este 7 de agosto de 2026. Por lo tanto, el tenso ambiente político marca la cuenta regresiva para la transición de mando presidencial.
Convocatoria a protestas, rechazo al llamado de la izquierda y resguardo constitucional
Al respecto, el senador Iván Cepeda —quien fue derrotado por De la Espriella por un ajustado margen en la segunda vuelta del pasado 21 de junio— anunció desde Cartagena de Indias que el Pacto Histórico realizará concentraciones pacíficas en Bogotá, Cali y Barranquilla el día de la toma de posesión. Por consiguiente, los sectores afines al gobierno saliente confirmaron que no asistirán a los actos oficiales ni reconocerán al nuevo mandatario. Sin embargo, De la Espriella respondió con firmeza rechazando los argumentos de la oposición y prometiendo defender el mandato popular.
«La tal ‘desobediencia civil’ no es más que un eufemismo para intentar desestabilizar la democracia y no lo voy a permitir. Soy el presidente de todos los colombianos y haré respetar con la fuerza de la Constitución y la ley lo que decidieron en las urnas», aseveró Abelardo de la Espriella.
Efectivamente, Cepeda detalló que las movilizaciones no serán marchas itinerantes, sino concentraciones fijas ubicadas en el Capitolio de Bogotá, el monumento de Puerto Resistencia en Cali y puntos clave de Barranquilla. Por este motivo, los organismos de seguridad colombianos alistan despliegues preventivos en las principales capitales. Por otro lado, la fractura política entre el oficialismo saliente y la nueva administración genera preocupación en sectores económicos y diplomáticos.
Cambio histórico de sede para la investidura y descentralización
Ruptura de la tradición en Santiago de Cali
Por lo tanto, la sesión conjunta del Congreso en la que jurará De la Espriella no se celebrará en el tradicional Salón Elíptico del Capitolio Nacional en Bogotá, sino en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali. Por esa razón, el nuevo mandatario enmarca este cambio de sede como el inicio de una política de descentralización que busca llevar la presencia del Estado directamente a las regiones.
Soberanía en seguridad e impacto económico regional
Por otra parte, el presidente electo aseguró que asumir el poder en la capital del Valle del Cauca representa el primer paso para retomar el control territorial de la seguridad ciudadana, criticando la gestión de Petro en zonas donde operan grupos al margen de la ley. Ciertamente, la organización del evento en la urbe caleña proyecta un impacto económico positivo por la llegada de unos 6.000 visitantes, entre jefes de Estado, delegaciones diplomáticas, empresarios y prensa internacional. No obstante, las autoridades mantendrán bajo la lupa los dispositivos de seguridad durante el 7 de agosto.
Con información de EFE
