A un mes del catastrófico doble terremoto en el país, el balance de víctimas supera los 5.300 fallecidos mientras miles de familias sobreviven en refugios y los forenses intentan identificar los cuerpos de decenas de niños. Bajo la sombra de las carpas y el polvo que aún flota en el aire, el país intenta encajar las piezas de una cotidianidad fragmentada por la peor catástrofe geológica de su historia reciente. Transcurridas cuatro semanas desde aquel cruce de sacudidas de magnitud 7,2 y 7,5, el mapa del litoral y la capital continúa mostrando las fracturas de una emergencia que rehúsa terminar. Mientras las familias aprenden a subsistir en filas por suministros básicos, el recuento de pérdidas fatales sigue en aumento.
Nuevos reportes de víctimas, despliegue en refugios y panorama de infraestructura
Al respecto, la vocería parlamentaria a cargo de Jorge Rodríguez actualizó el cómputo de fallecidos a 5.398 personas, incorporando 52 nuevos decesos al registro general. Por consiguiente, el número de heridos que han requerido atención médica se mantiene estabilizado en 16.740. Sin embargo, la dimensión del drama se evidencia en los asentamientos temporales.
«Un total de 23.335 ciudadanos habitan actualmente en 107 campamentos de emergencia, al tiempo que 128.324 familias han recibido asistencia gubernamental».
Efectivamente, el paisaje urbano de Caracas y La Guaira conserva las huellas de la destrucción con un saldo de 856 edificios dañados y 190 estructuras colapsadas por completo. Por este motivo, el Ejecutivo puso en marcha un censo biométrico enfocado en el déficit habitacional, logrando la adjudicación inicial de 240 inmuebles a los damnificados. Por otro lado, la actividad telúrica persiste en el ambiente, contabilizándose 1.463 réplicas hasta el momento, incluyendo un evento de magnitud 3,9 el 10 de julio cerca de Naiguatá.
Búsqueda entre las ruinas, alteración del orden y labores forenses
Operativos en el complejo de Caraballeda y denuncias
Por lo tanto, la atención de las cuadrillas de rescate sigue concentrada en el urbanismo OPP26 de la Gran Misión Vivienda Venezuela en Caraballeda, lugar que albergaba a casi 2.700 personas. Por esa razón, un falso indicio de vida detectado bajo el hormigón desató momentos de tensión, derivando en conatos de violencia que las autoridades de Protección Civil atribuyeron a agitadores ajenos a las familias golpeadas.
Proceso de identificación de menores de edad
Por otra parte, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) mantiene abiertas las citaciones para los ciudadanos que buscan a seres queridos desaparecidos. Ciertamente, los equipos multidisciplinarios aplican pruebas de ADN y peritajes odontológicos para lograr la identificación de 38 niños y adolescentes cuyos cuerpos no han sido reclamados en las morgues. No obstante, las pesquisas se mantendrán hasta agotar los expedientes.
La reconstrucción de las zonas afectadas requerirá un esfuerzo continuado que va más allá de la remoción de escombros. Por lo tanto, la contención social y la entrega progresiva de soluciones habitacionales resultarán clave para la estabilidad de los sobrevivientes. De esta manera, el país intenta superar una de sus etapas más difíciles.
Con información de Alertas 24 y France 24
