EFE – Caracas, 21 de septiembre.- El CO₂ hallado en la superficie helada de «Europa», una de las lunas de Júpiter, proviene del océano salado que posee bajo el hielo, lo que abre la posibilidad a la existencia de vida.
Así lo recogen dos estudios paralelos publicados hoy en la revista Science que han tomado como referencia las observaciones del telescopio espacial James Webb (JWST).
Estudios anteriores habían advertido la presencia de CO2 en la capa de hielo existente en la superficie de «Europa», pero no habían podido concluir si el CO₂ había llegado hasta allí por el impacto de un meteorito u otra interacción externa, o era propio de esta luna de Júpiter.
Las dos investigaciones conocidas hoy han visto que Europa posee un océano de agua salada oculto bajo su corteza de hielo, y que este CO₂ que hay en su superficie viene de ahí.
Al ser el dióxido de carbono (CO₂) uno de los gases biológicamente esenciales, estos hallazgos abren la posibilidad a la existencia de vida en la luna «Europa».
En uno de los estudios, los astrónomos Samantha Trumbo (Universidad Cornell) y Michael Brown (Instituto Tecnológico de California) vieron que el CO₂ presente en uno de los terrenos más jóvenes de la superficie de Europa procedía de una fuente interna, es decir, que se formaba en el océano bajo la capa de hielo de Europa y que salía a la superficie en una escala de tiempo geológicamente reciente.