Valencia, 5 de noviembre de 2026-. Los dirigentes políticos venezolanos María Corina Machado y Edmundo González Urrutia expresaron este jueves 5 de noviembre su respaldo formal a una hoja de ruta que plantea la realización de elecciones presidenciales en Venezuela durante el primer semestre del año 2027.
La propuesta contempla que la convocatoria al proceso comicial se concrete una vez efectuada la renovación de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE), proceso previsto para finales de 2026.
Ambos líderes valoraron la iniciativa atribuida a la Secretaría de Estado de Estados Unidos, argumentando que permite definir un marco legal para restablecer el orden constitucional y garantizar la transición democrática en el país.
María Corina Machado y Edmundo González Urrutia expresaron su respaldo formal a una hoja de ruta que plantea elecciones presidenciales en Venezuela durante el primer semestre del año 2027
En la declaración conjunta, los opositores detallaron que tras la estructuración de los nuevos poderes públicos, la hoja de ruta dispone declarar la falta absoluta de la Presidencia de la República para dar paso al llamado comicial dentro de un lapso no mayor a seis meses.
«Este lapso se acerca a la fecha del 24 de julio, natalicio de nuestro Libertador, propuesta por diversos aliados internacionales y el movimiento ciudadano en Venezuela», indicaron los voceros en el comunicado oficial difundido en la capital española.
Machado y González Urrutia resaltaron que fijar un horizonte electoral preciso otorga estabilidad a los sectores productivos y sociales. «La fijación de la fecha electoral perfila un horizonte de esperanza para todo el país porque dota de certezas a la transición», puntualizaron.
Exigencia democrática en la Cumbre Iberoamericana y propuesta de sede para 2030
Durante su pronunciamiento, los dirigentes reconocieron los acuerdos de la cumbre en áreas clave como movilidad académica, cooperación tecnológica y gestión de riesgos naturales. No obstante, recalcaron que la integración regional debe estar supeditada al respeto de los derechos humanos y la institucionalidad democrática.
En ese contexto, cuestionaron la situación política que atraviesan Venezuela, Cuba y Nicaragua, e instaron a los países del bloque iberoamericano a mantener la defensa de las libertades fundamentales dentro de las prioridades multilaterales.
Asimismo, propusieron formalmente que la ciudad de Caracas sea designada como sede de la XXXII Cumbre Iberoamericana en el año 2030, expresando su aspiración de contar para esa fecha con un Estado plenamente institucionalizado e integrado a la comunidad internacional.
