Valencia, 18 de octubre de 2026-. María Corina Machado aseguró que «no hay persona que tenga mayor interés» que ella en que se logre un nuevo TSJ, un nuevo CNE y un calendario de elecciones presidenciales.
La líder opositora María Corina Machado afirmó que mantiene un interés prioritario en el avance de la negociación. La dirigente sostuvo que el diálogo debe concluir con un nuevo Tribunal Supremo, un nuevo CNE y un cronograma electoral.
Durante una entrevista concedida al diario El Tiempo de Colombia, la vocera aseveró que la oposición mantiene su cohesión interna. Machado recordó el respaldo obtenido en las elecciones primarias de 2023 como muestra del compromiso cívico nacional.
María Corina Machado aseguró que «no hay persona que tenga mayor interés» que ella en que se logre un nuevo TSJ, un nuevo CNE y un calendario de elecciones presidenciales
Respecto a la representación asignada a Dinorah Figuera para liderar las conversaciones, la dirigente deseó alcanzar los objetivos. Machado enfatizó que el país requiere un calendario formal de elecciones presidenciales para canalizar las demandas de forma democrática.
Asimismo, la líder política señaló que la población enfrenta severas dificultades cotidianas en materia de servicios públicos. No obstante, destacó que la sociedad mantiene la expectativa en la consolidación de un cambio institucional pacífico.
Las fuerzas opositoras han respaldado los esfuerzos internacionales dirigidos a restablecer la estabilidad institucional en el territorio nacional. Los sectores sociales insisten en lograr acuerdos concretos que permitan renovar la confianza en los procesos electorales.
Prevención de un estallido social y canalización cívica
La vocera advirtió sobre la urgencia de evitar un estallido social desordenado en el territorio nacional. A su juicio, la energía de las protestas ciudadanas debe encauzarse de manera cívica mediante acuerdos políticos concretos.
Machado reiteró que la canalización pacífica del descontento constituye uno de los motivos centrales de su agenda. Las fuerzas democráticas mantienen llamados a la resolución negociada para reestructurar los poderes públicos del Estado.
