Más de 1.500 familias trancan calles con pancartas en Las Cocuizas de Maturín tras esperar 20 años por asfaltado entre charcos que frenan el transporte público. más de 1.500 familias tomaron los espacios públicos este martes 13 de octubre de 2026 en el sector Andrés Eloy Blanco, perteneciente a la parroquia Las Cocuizas del municipio Maturín, estado Monagas.
Los manifestantes empuñaron pancartas y entonaron consignas directas contra la desatención gubernamental, reclamando un plan de asfaltado integral que devuelva la transitabilidad a nueve calles que hoy permanecen totalmente destruidas.
Dicha situación mantiene aislados a los vecinos, pues los transportistas se niegan a ingresar a las rutas internas para proteger sus unidades de graves roturas mecánicas.
Dos décadas de reclamos formales, 1.500 hogares afectados y el clamor a los mandatarios
Los residentes del sector Andrés Eloy Blanco decidieron congregarse en las esquinas más afectadas para visibilizar el colapso vial que desmejora su calidad de vida y devalúa sus viviendas.
Los portavoces comunitarios resumieron los puntos centrales de la protesta ciudadana:
- La comunidad suma más de veinte años entregando solicitudes formales y sosteniendo conversaciones con distintas autoridades gubernamentales sin obtener respuestas concretas.
- Alrededor de 1.500 grupos familiares enfrentan directamente las consecuencias del abandono en la carpeta asfáltica.
- Los manifestantes exhortaron al gobernador del estado Monagas y a la alcaldesa de Maturín a intervenir de forma urgente con maquinaria pesada y cuadrillas de bacheo.
- El deterioro vial sobrepasa la capacidad de autogestión de las familias, impidiendo que la propia comunidad costee la reparación de las vías.
- La falta de mantenimiento municipal terminó borrando el pavimento original hasta dejar únicamente tierra suelta y zanjas profundas.
En tal sentido, la vecina Lourdes Márquez exteriorizó la desesperación colectiva ante los medios de comunicación presentes:
«Al gobernador, a la alcaldesa, pues, que nos ayuden a solventar la situación que tenemos en nuestra comunidad, que es el asfaltado, las calles. Tenemos más de 20 años que hemos metido solicitud, hemos hablado con autoridades y es un problema que nosotros como comunidad no podemos solucionar».
A este respecto, diversos líderes comunitarios recordaron que las comisiones de infraestructura visitaron el sector en períodos electorales pasados para levantar diagnósticos que quedaron en promesas rotas.
Aunado a esto, los comerciantes de la zona denuncian que los camiones distribuidores de alimentos y agua potable redujeron la frecuencia de despacho por temor a volcar o quedar atascados en el lodo.
Asimismo, los adultos mayores que habitan en la barriada reportan grandes dificultades para acudir a consultas médicas debido a que los taxis cobran tarifas excesivas o rechazan las carreras hacia la zona.
Transporte público paralizado, paso de escolares entre el barro y nueve calles colapsadas
La odisea diaria de trabajadores y niños entre charcos
Por otra parte, la clausura práctica de las rutas de transporte público multiplicó el desgaste diario de quienes deben trasladarse hacia el centro de la ciudad.
Los choferes de las líneas colectivas evitan transitar por el sector Andrés Eloy Blanco para esquivar las zanjas y los baches repletos de agua estancada.
Dicha restricción obliga a los usuarios a caminar largos tramos a pie bajo el sol o la lluvia para conectar con las paradas activas en las avenidas periféricas.
La habitante Raquel Salazar describió el drama cotidiano que enfrentan los núcleos familiares:
«Se dificulta el acceso de las personas que regresan en la tarde de su trabajo, los niños que tienen que salir en la mañana a la escuela y tienen que pasar por ese charquero».
En consecuencia, los padres deben cargar a los estudiantes en brazos o envolver su calzado en bolsas plásticas para evitar que lleguen sucios a las aulas escolares.
De igual manera, los jóvenes y trabajadores que retornan de noche arriesgan su seguridad física al cruzar a oscuras caminos irregulares donde los vehículos de patrullaje tampoco realizan rondas continuas.
Nueve arterias destruidas en Las Cocuizas
Por añadidura, la dirigencia vecinal delimitó con precisión el alcance territorial del problema urbano.
Los habitantes puntualizaron que el área crítica abarca nueve calles específicas del sector Andrés Eloy Blanco que perdieron por completo las condiciones mínimas de circulación vehicular.
Las lluvias constantes agravan el panorama al saturar la tierra, acumulando criaderos de zancudos que disparan los riesgos de epidemias en los alrededores.
Por otro lado, los manifestantes advirtieron que intensificarán sus protestas de calle de forma pacífica en caso de que la Alcaldía de Maturín y la Gobernación de Monagas desestimen sus peticiones.
De modo que el clamor de las 1.500 familias, las nueve vías intransitables y la imposibilidad de contar con transporte marcan un llamado impostergable para los despachos municipales.
Con información de Unión Radio
