Cuba reconecta el sistema eléctrico en la zona oriental tras un disparo en la línea Nuevitas-Tunas que dejó a más de tres millones de personas a oscuras en medio de una crisis histórica. el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba logró reconectar el fluido eléctrico en la región oriental del país este sábado 10 de octubre de 2026.
La restitución del servicio demoró apenas cuatro horas tras una súbita caída parcial que paralizó amplios sectores productivos.
La estatal Unión Eléctrica (UNE), entidad adscrita al Ministerio de Energía y Minas, confirmó que el percance ocurrió exactamente a las 12:46 hora local (16:46 GMT) debido a un disparo técnico en la línea de transmisión de 220 kilovoltios (kV) que une a las localidades de Nuevitas y Tunas.
El fallo en la infraestructura desconectó de golpe los circuitos provinciales y dejó sin servicio de manera instantánea a más de tres millones de ciudadanos.
Estabilidad en la termoeléctrica de Nuevitas, fallas de 220 kV y tres millones a oscuras
El personal de ingeniería de la empresa eléctrica estatal activó protocolos de maniobra para restablecer las interconexiones entre las provincias afectadas apenas detectó la avería en la línea de alta tensión.
La directiva técnica ofreció declaraciones para aclarar el comportamiento de las plantas generadoras durante el evento:
- El disparo en el tendido eléctrico Nuevitas-Tunas interrumpió de inmediato el flujo en la zona oriental de la isla.
- Más de tres millones de cubanos perdieron la electricidad de forma imprevista durante la tarde sabatina.
- El director general de la Central Termoeléctrica (CTE) 10 de Octubre en Nuevitas, Jorge Luis Maceira, confirmó que la unidad seis no sufrió desperfectos mecánicos.
- Dicho bloque generador continuó aportando energía al sistema de forma ininterrumpida pese a la brusca oscilación en la red.
- Los operarios de la UNE completaron la reconexión de los circuitos en un plazo de cuatro horas para devolver el suministro a las poblaciones afectadas.
En tal sentido, la pronta respuesta de las cuadrillas evitó que la desconexión parcial derivara en un colapso generalizado de escala nacional.
A este respecto, diversos expertos en el área técnica señalan que la falta de redundancia en los tendidos de alta tensión multiplica la vulnerabilidad de las provincias del este.
Aunado a esto, los residentes de las comunidades afectadas expresaron su angustia al revivir momentos de incertidumbre ante el temor de una paralización prolongada de sus actividades.
Asimismo, los funcionarios del ministerio mantuvieron un monitoreo estricto sobre las cargas de distribución para evitar disparos secundarios en las subestaciones vecinas.
Crisis estructural, obsolescencia de las plantas y bloqueo petrolero
Plantas construidas en los años 60 y 70
Por otra parte, este nuevo incidente se enmarca dentro de una crisis de suministro que castiga a la población cubana desde hace más de dos años y que alcanzó niveles críticos en meses recientes.
Los habitantes sufren apagones diarios que superan con frecuencia las 20 horas consecutivas ante la incapacidad de las plantas para cubrir la demanda ciudadana.
El Gobierno cubano reconoció públicamente que el estado del SEN atraviesa una etapa «crítica», derivada del uso de maquinaria con décadas de explotación continua sin las inversiones necesarias.
Las autoridades señalan que las sanciones económicas y el bloqueo petrolero que aplica Estados Unidos desde enero agravaron la adquisición oportuna de crudo para alimentar los calderos.
En consecuencia, las industrias locales registran millonarias pérdidas económicas al detener sus líneas de producción por la intermitencia en el flujo eléctrico.
De igual manera, el desgaste material de las calderas provoca paradas constantes en los complejos térmicos más importantes de la geografía nacional.
Ocho apagones generales y la mitad del parque inoperativo
Por añadidura, las estadísticas oficiales revelan el colapso operativo que enfrentan los técnicos para mantener encendidos los generadores.
Las centrales termoeléctricas tradicionales asumen el 40 % de la generación total en la isla, pero la mayoría data de las décadas de 1960 y 1970.
Más de la mitad de las 16 unidades de generación existentes permanece inoperativa de forma cotidiana debido a roturas imprevistas o a mantenimientos impostergables.
Cuba acumula en lo que va de año ocho apagones generales y múltiples desconexiones parciales que dejan a oscuras y de manera simultánea a la mayoría de sus 9,4 millones de habitantes.
Por otro lado, los técnicos de la UNE redoblan esfuerzos en los talleres mecánicos para confeccionar piezas de repuesto y prolongar la vida útil de los turbogeneradores.
De modo que la combinación del disparo en Nuevitas-Tunas, la escasez de piezas de recambio y la falta de divisas para importar combustible mantiene en máxima tensión al país caribeño.
Con información de EFE
