Trump consultó a la inteligencia artificial Grok de Elon Musk sobre la reacción ciudadana a una captura militar de Nicolás Maduro un mes antes del operativo en Caracas. Donald Trump, consultó en diciembre de 2025 al chatbot de inteligencia artificial Grok, desarrollado por la corporación tecnológica de Elon Musk, sobre el impacto y las probables reacciones populares que desataría una eventual captura armada del entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro.
La revelación, publicada este jueves 1 de octubre de 2026 por la revista estadounidense Time, detalla que este intercambio confidencial aconteció durante un cónclave privado celebrado en los despachos de la Casa Blanca, casi cuatro semanas antes de que comandos especiales estadounidenses aprehendieran a Maduro en suelo venezolano.
El encuentro reservado con Elon Musk y las respuestas del sistema computacional
La cita bilateral entre el mandatario norteamericano y el magnate tecnológico propició una prolongada sesión de consultas automatizadas.
Trump dedicó varias horas a interrogar al asistente informático sobre diversos tópicos inherentes al ejercicio del poder y a la proyección histórica de su mandato:
En medio de las operaciones aeronavales que el Pentágono sostenía en aguas caribeñas contra embarcaciones que la Casa Blanca vinculaba con el tráfico ilícito de estupefacientes, Trump preguntó concretamente cuál sería el comportamiento de la sociedad venezolana si las tropas capturaban a Nicolás Maduro.
En tal sentido, la fuente presencial citada por el semanario reveló que el algoritmo catalogó a Maduro como un «dictador profundamente impopular» y pronosticó que una vasta proporción de la ciudadanía festejaría su derrocamiento.
A este respecto, la investigación periodística aclaró explícitamente que el programa tecnológico en ningún momento aconsejó ni recomendó a la Casa Blanca ejecutar la acción de fuerza de manera directa.
Asimismo, cuando el comando militar ejecutó exitosamente el operativo en territorio venezolano el 3 de enero y amplios sectores salieron a festejar, el líder republicano expresó profunda admiración por la precisión predictiva del software.
Aunado a esto, las autoridades federales trasladaron a Maduro bajo estrictas medidas de seguridad a territorio estadounidense, donde el dirigente enfrenta imputaciones penales por narcotráfico y delitos de corrupción.
La transición institucional y el auge militar de la inteligencia artificial
El control estadounidense y el escenario posterior a la extracción
Por otra parte, la captura militar del líder socialista transformó de raíz la dinámica institucional del país suramericano.
Inmediatamente después de culminar el despliegue del 3 de enero, el mandatario republicano comunicó que Washington asumiría la supervisión temporal de Venezuela para conducir el período de transición:
- La Casa Blanca trazó una hoja de ruta para resguardar las instalaciones estratégicas y estabilizar el aparato productivo.
- Los asesores de seguridad coordinaron la articulación con líderes políticos locales para reorganizar la administración pública.
- Las cortes de Nueva York y Florida avanzaron en la formulación de los cargos judiciales formales contra los integrantes de la cúpula capturada.
En consecuencia, el episodio filtrado por la prensa confirma que el gobernante estadounidense evaluaba escenarios de máxima tensión mientras mantenía la presión militar sobre las rutas marítimas caribeñas.
De igual manera, los círculos diplomáticos en Washington analizan con asombro la naturalidad con que los mandatarios integran herramientas informáticas en la planificación geopolítica.
La incursión de Gov Grok en el Departamento de Defensa
Por añadidura, la utilización de algoritmos inteligentes permea con celeridad las salas de mando del aparato defensivo estadounidense.
El episodio que involucró a Grok evidencia una doctrina más amplia de integración tecnológica dentro de la actual administración republicana:
En junio pasado, el jefe de la división de inteligencia artificial del Pentágono reconoció abiertamente que el Departamento de Defensa empleó la versión especializada Gov Grok para apoyar la selección de blancos estratégicos y planificar el despliegue de tropas durante la guerra con Irán.
Por otro lado, los expertos en ética militar cuestionan la delegación de análisis geoestratégicos complejos en sistemas automatizados que carecen de sensibilidad jurídica.
De modo que la revelación de la revista Time sitúa a la empresa de Elon Musk en el epicentro del debate público sobre la soberanía de las decisiones bélicas.
Con información de Time
