La Acnur advierte que miles de familias siguen sin hogar tras cien días de los terremotos de junio en Venezuela con apenas el 31 % de fondos cubiertos. La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) advirtió este viernes 2 de octubre de 2026 que miles de familias afectadas todavía requieren asistencia prioritaria para reorganizar su cotidianidad tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que estremecieron a Venezuela el pasado 24 de junio. Si bien la respuesta de los organismos internacionales transita hacia una fase de estabilización y resiliencia, las secuelas materiales y psicológicas continúan castigando a los hogares.
Según las estadísticas gubernamentales recopiladas al 24 de agosto, los eventos telúricos cobraron la vida de 6.509 ciudadanos, propiciaron el rescate con vida de otras 6.462 personas y dejaron afectaciones estructurales en 25.240 viviendas de un total de 60.000 inspeccionadas.
Crisis habitacional, desplazamientos y necesidades de protección civil
El deterioro y la destrucción de la infraestructura residencial representan el detonante central del desarraigo comunitario en las zonas siniestradas.
Centenares de grupos familiares experimentan dificultades extremas para retornar a sus domicilios debido al riesgo de colapso o la ruina definitiva de sus paredes.
Los damnificados se movilizan continuamente entre albergues provisionales, casas de parientes solidarios y comunidades receptoras, en un momento en que las autoridades proceden a reestructurar o cerrar diversos centros de estancia transitoria.
En tal sentido, la agencia internacional enfatizó que las demandas humanitarias han cambiado en su dinámica operativa, mas conservan plena vigencia sobre el terreno:
- La población desamparada necesita tramitar documentos de identidad y partidas de nacimiento destruidas bajo los escombros.
- Los grupos familiares requieren asesoramiento legal directo, acompañamiento psicosocial y alojamientos que brinden condiciones seguras y dignas.
- Los especialistas priorizan esquemas de protección y derivación para infantes, mujeres, personas de la tercera edad y ciudadanos con alguna discapacidad motora.
A este respecto, Acnur advirtió que la contingencia golpeó con mayor saña a sectores que arrastraban exclusiones previas al siniestro, incluyendo a migrantes retornados, personas bajo estatus de refugio o asilo y desplazados internos.
Asimismo, los líderes comunitarios solicitan programas integrales de sustento financiero para evitar que la falta de empleo agrave la precariedad de los damnificados.
Aunado a esto, las organizaciones civiles colaboran con las brigadas de ingenieros para certificar la habitabilidad de las zonas residenciales antes de autorizar cualquier retorno.
Ayuda en el terreno, déficit presupuestario y recaudación solidaria
Despliegue de suministros y atención a miles de personas
Por otra parte, los equipos humanitarios sostienen una presencia activa en los cuadrantes afectados junto a las agencias hermanas de la ONU, entes oficiales y redes vecinales.
La organización movilizó oportunamente más de 55 toneladas de insumos de auxilio prioritario y ejecutó 10.038 servicios de protección integral:
Las jornadas de asistencia jurídica, asesoramiento legal, gestión de expedientes y derivaciones sanitarias beneficiaron directamente a 7.200 pobladores durante estas semanas críticas.
En consecuencia, el organismo entregó paquetes con artículos domésticos esenciales a 3.356 ciudadanos, brindó 2.750 sesiones informativas sobre trámites civiles e impartió 1.286 consultas terapéuticas para aplacar el estrés postraumático originado por los derrumbes.
De igual manera, el personal de campo instaló reflectores y millares de lámparas de energía solar en puntos comunes y refugios, levantando también carpas de gran capacidad para agilizar los trámites asistenciales.
Fondo deficitario a cien días de la tragedia telúrica
Por añadidura, la entidad internacional manifestó su profunda alarma ante la escasa disponibilidad financiera que registran los fondos globales destinados a atender esta catástrofe.
Los donantes internacionales han desembolsado apenas el 31 % de los recursos económicos requeridos para amortiguar el impacto del desastre en el país:
La directora de Comunicaciones de Fundación Acnur Argentina, Paula Martínez Álvarez, reflexionó sobre la gravedad del contexto actual:
«La respuesta humanitaria no termina cuando pasa la etapa de rescate. A 100 días de los terremotos, la emergencia continúa para miles de familias que todavía no pueden regresar a sus hogares y necesitan apoyo para recuperar su documentación, acceder a servicios y reconstruir sus vidas».
Por otro lado, la Fundación Acnur Argentina mantiene habilitada su plataforma para captar donaciones particulares e institucionales destinadas a blindar los programas de asistencia legal y terapia psicológica en las comunidades afectadas.
De modo que la respuesta a mediano y largo plazo demanda un compromiso financiero sostenido para evitar que el olvido opaque la recuperación de los sobrevivientes.
Con información de Infobae
