Las réplicas del terremoto de magnitud 7,4 en Colombia podrían prolongarse durante años y los enjambres sísmicos en Chocó y Tolima desconciertan a los expertos. el coordinador de la Red Sismológica Nacional del Servicio Geológico Colombiano (SGC), Freddy Tovar, advirtió este jueves 1 de octubre de 2026 que las réplicas asociadas al devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto podrían extenderse durante días, semanas, meses e incluso varios años.
El especialista precisó a la agencia EFE que el territorio experimenta actualmente un pico inusual de actividad telúrica derivado del reacomodo de esfuerzos en las fallas subterráneas.
Liberación de energía, pico de eventos y el enigma de Chocó
El portavoz técnico del SGC aclaró que la secuencia de movimientos posteriores responde a un proceso físico completamente natural tras la descarga de fuerzas acumuladas.
Tovar detalló que el subsuelo requiere lapsos prolongados para disipar la enorme tensión que generó la fractura principal del pasado mes de agosto:
«Lo normal es que tengamos un pico de actividad sísmica posterior».
En tal sentido, el funcionario puntualizó que la tendencia habitual contempla una disminución gradual tanto en la fuerza como en la frecuencia de los temblores, transitando desde eventos de mediana envergadura hacia sismos prácticamente imperceptibles hasta alcanzar la calma geológica.
A este respecto, el panorama colombiano presenta una complejidad añadida que capta el interés inmediato de los investigadores, puesto que la dinámica reciente no se limita únicamente a réplicas directas sobre el epicentro original.
Asimismo, los instrumentos de la Red Sismológica Nacional identificaron de manera paralela un enjambre sísmico constante en el departamento de Chocó, sumado a una seguidilla de movimientos en el municipio de Chaparral, en el departamento del Tolima.
Aunado a esto, la institución científica subrayó que el país afronta una tasa de sismicidad ubicada claramente por encima de los promedios cotidianos, escenario que inquieta a la ciudadanía aunque la mayoría de los temblores diarios pase desapercibida.
La incógnita de Chaparral y la vulnerabilidad ante fallas superficiales
Sismos a poca profundidad en el Tolima
Por otra parte, los expertos concentran sus estudios de campo en la zona de Chaparral, donde los sismógrafos registraron eventos de hasta magnitud 4,5 con profundidades inferiores a los 30 kilómetros.
Esta escasa distancia respecto a la superficie terrestre explica por qué la población percibe los remezones con tanta fuerza e inquietud:
- El SGC maneja como hipótesis preliminar que el terremoto del 10 de agosto perturbó las cargas geológicas en otras fallas del territorio.
- Los técnicos analizan si existe un vínculo causal directo entre el evento de 7,4 y los sismos consecutivos en el Tolima.
- La onda expansiva de los temblores superficiales alcanza las viviendas antes de que la energía logre atenuarse en las capas rocosas.
En consecuencia, los geólogos mantendrán estaciones móviles en el área para contrastar lecturas instrumentales y despejar dudas científicas en las próximas semanas.
De igual manera, el nerviosismo colectivo persiste en las comunidades tolimenses debido al impacto psicológico reciente provocado por el sismo mayor.
Tres placas tectónicas y la necesidad de prevención
Por añadidura, Tovar recordó que la ubicación geográfica de Colombia determina una actividad sísmica perpetua e inevitable.
El choque continuo entre las placas tectónicas de Nazca, Suramericana y Caribe, junto al intrincado entramado de fallas locales, propicia estos eventos de forma regular:
El especialista evocó antecedentes históricos de enorme impacto destructivo en suelo neogranadino, tales como el cataclismo de Tumaco en 1906 (de magnitud 8,8 y generador de un tsunami), así como los trágicos terremotos de Popayán en 1983 y de Armenia en 1999.
Por otro lado, el vocero recalcó que ninguna comunidad científica posee herramientas tecnológicas capaces de predecir la fecha o la hora exacta de un terremoto en el planeta.
De modo que los organismos de socorro enfatizan la adopción de medidas preventivas en los hogares, tales como fijar repisas pesadas a las paredes, acordar puntos de encuentro vecinales y trazar rutas de escape ante fallas en las comunicaciones.
Con información de EFE
