Muertes bajo custodia en Venezuela superan las 60 víctimas desde abril tras el deceso por tuberculosis de un recluso en Tocuyito y el OVP exige una inspección sanitaria urgente. El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) documentó este lunes 28 de septiembre de 2026 que el número de reclusos fallecidos bajo custodia del Estado venezolano superó los 60 casos desde el mes de abril.
El hecho más reciente involucró a un ciudadano de 30 años recluido en el Centro de Formación Hombre Nuevo El Libertador, recinto ubicado en la localidad de Tocuyito, estado Carabobo.
El deceso en Tocuyito y la proliferación de tuberculosis
La organización no gubernamental precisó los pormenores clínicos que rodearon la pérdida del joven privado de libertad.
Las valoraciones iniciales atribuyen la causa de muerte a complicaciones asociadas con la tuberculosis pulmonar, una patología infectocontagiosa que halla en las celdas condiciones ideales para su acelerada propagación debido a la ausencia de tratamientos terapéuticos oportunos y al colapso de la infraestructura sanitaria.
En tal sentido, las instalaciones penitenciarias de Tocuyito albergan actualmente a más de 2.200 ciudadanos en una edificación diseñada exclusivamente para dar cabida a 1.400 reclusos.
Esta sobrepoblación marca una tasa de ocupación superior al 157%, desbordando la capacidad operativa de los custodios y el personal asistencial.
Asimismo, los portavoces del OVP advierten que esta sobrepoblación extrema trasciende las incomodidades físicas y actúa como un detonante directo que acelera el contagio de bacterias letales, bloqueando diagnósticos a tiempo y traslados de urgencia hacia la red hospitalaria pública.
Frente a este escenario, los activistas solicitaron una auditoría médica inmediata en las galerías del penal, un despistaje activo de cuadros respiratorios y el esclarecimiento fehaciente de los auxilios facultativos que recibió el reo antes de perecer.
Crisis estructural, desnutrición y responsabilidades estatales
Factores que convierten cuadros curables en causas de muerte
Por otra parte, diversos comités humanitarios nacionales e internacionales documentaron ampliamente la degradación de los presidios venezolanos durante los últimos años.
Los informes coinciden en que la conjunción entre sobrepoblación, escasez generalizada de víveres, desabastecimiento de agua potable y omisión en la atención clínica básica transforma a padecimientos perfectamente prevenibles en sentencias letales.
En consecuencia, afecciones como la desnutrición severa, los cuadros diarreicos incontrolables y la tuberculosis encabezan las estadísticas de mortalidad dentro de las penitenciarías del país.
De igual manera, el confinamiento prolongado en calabozos de detención preventiva agrava las secuelas físicas y psicológicas de los internos.
Aunado a esto, las organizaciones civiles denuncian que la reclusión en calabozos improvisados profundiza la vulnerabilidad de las personas procesadas que esperan juicio.
Exigencia de reformas y deber de tutela institucional
Por añadidura, la sociedad civil mantiene reclamos continuos ante los despachos ministeriales para frenar el goteo de víctimas tras las rejas:
Los defensores de los derechos carcelarios reiteran la urgencia de implementar transformaciones profundas en el sistema de justicia que agilicen los procesos y descongestionen los penales.
Por otro lado, los activistas recuerdan que el Estado mantiene la obligación constitucional de velar por la salud y la vida de toda persona bajo su custodia.
De modo que las precarias condiciones de confinamiento continúan segando vidas sin que los tribunales dicten medidas de protección efectiva para los enfermos.
Con información de Alberto News
