Sin maquinaria pesada ni herramientas suficientes: más de 20 voluntarios batallan contra losas de concreto para recuperar cuerpos en Residencia Caribe. Más de 20 voluntarios y rescatistas emitieron este domingo 27 de septiembre de 2026 un desesperado llamado de auxilio para conseguir maquinaria pesada en el complejo habitacional Residencia Caribe, en La Guaira.
Los equipos de rescate y los propios parientes advirtieron que la falta de retroexcavadoras, martillos hidráulicos y herramientas de corte frena por completo la extracción de los cuerpos atrapados bajo la estructura colapsada.
El obstáculo de las losas y el límite de las fuerzas manuales
Las cuadrillas de socorristas detallaron que los métodos tradicionales de remoción resultan insuficientes para superar la fortaleza arquitectónica del inmueble.
Los rescatistas explicaron que las losas de concreto de gran espesor y las vigas maestras formaron una coraza compacta sobre los restos de las víctimas.
En tal sentido, los operarios han agotado sus energías utilizando implementos menores que apenas logran arañar la superficie del concreto reforzado.
Asimismo, los miembros del grupo alertaron que el paso de las horas complica las condiciones del terreno, obligando a emplear maquinaria de demolición controlada para abrir conductos de extracción seguros.
Aunado a esto, la fragilidad de las paredes colindantes impide martillar sin la precisión que aportan los equipos pesados de ingeniería civil.
Petitorio conjunto y vigilia desesperada de los familiares
Clamor por retroexcavadoras, víveres e insumos de corte
Por otra parte, la angustia unió a las brigadas de auxilio y a los parientes en un solo reclamo dirigido a entes públicos y sectores privados.
Tanto los socorristas en el foso como los familiares apostados en las aceras exigieron la movilización prioritaria de retroexcavadoras, compresores y cortadoras industriales hacia Residencia Caribe.
En consecuencia, los voceros subrayaron que el operativo demanda también hidratación constante, alimentos preparados y herramientas de protección para sostener el esfuerzo de los más de 20 voluntarios.
De igual manera, los colaboradores denunciaron que cada hora de demora en la llegada de esta maquinaria alarga la agonía de quienes esperan despedir formalmente a sus seres queridos.
Tensión constante a las puertas del inmueble
Por añadidura, la incertidumbre mantiene paralizados a los residentes de las comunidades adyacentes en el estado La Guaira.
Los familiares continúan apostados alrededor del cordón de seguridad, negándose a retirar sus miradas de los boquetes abiertos en las ruinas.
Por otro lado, los testigos lamentan que la buena voluntad del personal voluntario choque contra la escasez de recursos mecánicos para consumar el rescate.
De modo que el envío de grúas y camiones de carga determinará la velocidad con la que despejen el complejo en las próximas horas.
Con información de Unión Radio
