Miles de manifestantes colapsan el centro de Manhattan para exigir el arresto de Benjamín Netanyahu en una jornada marcada por la detención de Susan Sarandon. Al compás de intensos toques de tambor y bajo el clamor unísono de «Palestina Libre», una multitudinaria marea humana tomó las calles de Manhattan este jueves 24 de septiembre de 2026 para repudiar las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza y demandar la captura judicial inmediata del primer ministro Benjamín Netanyahu por acusaciones de genocidio.
La masiva columna ciudadana avanzó con firmeza por toda la calle 42, una de las avenidas más transitadas del corazón financiero estadounidense, desplegando dos banderas gigantescas del Estado palestino que captaron la atención de miles de transeúntes, trabajadores y turistas.
Pancartas directas contra mandatarios y consignas frente a la ONU
La manifestación partió desde las escalinatas de la Biblioteca Pública y culminó su trayecto en la plaza situada frente al cuartel general de las Naciones Unidas, donde Netanyahu pronunció su alocución oficial ante la Asamblea General:
Decenas de pancartas exhibieron mensajes frontales contra el jefe de gobierno israelí, destacando inscripciones como «Buscado por genocidio», «Arresten a Netanyahu», «Sancionen a Israel» y «¿Cuántos más asesinatos? Ya es suficiente».
En tal sentido, los manifestantes cargaron también contra el presidente estadounidense Donald Trump por su estrecha alianza con Tel Aviv, portando carteles con dibujos de ambos mandatarios cubiertos de pintura roja:
«Cuelguen a Donald Trump y Netanyahu ahora por crímenes de guerra».
Asimismo, algunas pancartas mostraron la palabra despectiva ‘Satanyahu’ para referirse al gobernante, quien en el podio de la ONU negó categóricamente que su administración perpetre crímenes de exterminio en territorio palestino.
Aunado a esto, los asistentes cuestionaron el papel del foro multilateral por otorgar tribuna al mandatario foráneo:
«Viola derechos humanos, debería estar preso», declaró con firmeza un activista anónimo a la agencia EFE tras fustigar la pasividad internacional.
Por su parte, Ana, una manifestante de nacionalidad española presente en la marcha, argumentó las razones de su acompañamiento:
«La situación (en Palestina) es intolerable hace mucho tiempo y hay que apoyar que pare el genocidio y que se tomen medidas internacionales contra Netanyahu. No entiendo cómo se le permite el acceso a los foros internacionales cuando está cometiendo un genocidio».
Voces de solidaridad, colectivos judíos y detenciones de alto perfil
Simbolismo en las calles y rechazo a las armas
Por otra parte, un nutrido contingente de participantes acudió con mascarillas quirúrgicas y la tradicional ‘kufiya’ sobre los hombros para proteger su identidad y visibilizar su adhesión a la causa árabe:
Un joven manifestante caminó por la avenida exhibiendo su ropa y rostro manchados de pintura carmesí, explicando que adoptó esta escenografía en señal de duelo por las víctimas del sur gazatí.
En consecuencia, el público leyó consignas adicionales en mantas que rezaban «América Latina por una Palestina libre», «Israel y EEUU asesinan a 50 niños cada día» y «Pongan fin al asedio».
De igual manera, miembros de la comunidad judía asistieron al recorrido vistiendo camisetas con frases contundentes para exigir un cambio presupuestario en las potencias:
«Financien a personas, no bombas».
Tensión callejera y celebridades bajo arresto policial
Por añadidura, el paso de la muchedumbre generó cruces verbales con grupos detractores que intentaron increpar a los voceros propalestinos:
Los agentes del Departamento de Policía de Nueva York intervinieron con premura para separar a las partes y contener conatos de violencia física a lo largo del perímetro.
La jornada registró múltiples focos de protesta en varios puntos estratégicos de la urbe contra la comitiva de Netanyahu.
En uno de estos episodios de desobediencia civil, las fuerzas del orden aprehendieron a conocidas figuras de la industria del entretenimiento, confirmando el arresto de las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder por desatender las órdenes de despeje.
Con información de EFE
