Valencia, 23 de septiembre de 2026-. Crisis eléctrica en Venezuela se profundizó tras la salida de servicio de la unidad 17 de Guri, una turbina de 770 megavatios que sufrió una falla mecánica.
El incidente afecta la capacidad de generación del Bajo Caroní y ocurre mientras persisten interrupciones del servicio en distintas regiones del país. Reportes técnicos citados por medios especializados estiman que el impacto puede alcanzar los 1.200 MW al considerar las limitaciones adicionales en Caruachi y Macagua.
El exviceministro de Energía Eléctrica y profesor universitario Víctor Poleo considera que la situación actual representa una vulnerabilidad excepcional del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Poleo comparó el escenario con la crisis de 2019 y afirmó que actualmente Venezuela está «20 veces peor» que entonces. Su diagnóstico apunta al deterioro acumulado de las instalaciones y a la falta de mantenimiento.
La unidad 17 pertenece a la Casa de Máquinas 2 de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar. Según reportes técnicos citados por El Pitazo, la máquina sufrió un desprendimiento parcial de un componente del rodete y quedó fuera de servicio.
Crisis eléctrica en Venezuela se profundizó tras la salida de servicio de la unidad 17 de Guri, una turbina de 770 megavatios que sufrió una falla mecánica
La crisis eléctrica en Venezuela tiene uno de sus principales puntos de presión en Guri, donde siete de las 20 unidades de generación aparecen fuera de servicio según reportes conocidos por El Pitazo. La central estaría produciendo poco más del 60 % de su capacidad instalada.
La unidad 17 tenía una capacidad instalada de 770 MW. Su salida no solo reduce directamente la generación de Guri.
El ingeniero José Aguilar explicó que la menor disponibilidad de agua turbinada también limita la generación de Caruachi y Macagua. Por ello, estimó una pérdida adicional cercana a 430 MW.
En conjunto, la indisponibilidad puede representar unos 1.200 MW menos en el complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní.
Aguilar también calculó que recuperar la unidad podría requerir al menos dos años. El proceso contempla fabricar un nuevo rodete y determinar si existen daños adicionales en otros componentes de la máquina.
La situación se agravó posteriormente con una parada de emergencia de la unidad 15, registrada el 10 de septiembre por problemas en los álabes del rodete, según reportes de Corpoelec citados por El Pitazo.
Transmisión y generación mantienen al SEN bajo presión
El exdiputado y especialista en energía Elías Matta señaló que el problema no se limita a las centrales hidroeléctricas.
A su juicio, una parte importante de las fallas se origina en las redes de transmisión, especialmente por sobrecargas, falta de mantenimiento en subestaciones y transformadores y problemas en las líneas de alta tensión.
Matta sostuvo que Venezuela dispone de una capacidad instalada teórica superior a la generación efectiva. También cuestionó el estado del parque termoeléctrico y afirmó que una parte considerable permanece inoperativa.
Según sus estimaciones, durante la emergencia eléctrica se instalaron unos 18.500 MW de generación térmica, pero actualmente solo estaría operativo cerca del 15 %, equivalente a unos 2.590 MW.
El especialista atribuyó parte de esta situación a problemas de planificación y disponibilidad de combustibles para las plantas termoeléctricas.
También señaló el caso del Zulia, estado que, según afirmó, necesita entre 2.100 y 2.200 MW. De esa demanda, aseguró que entre 1.100 y 1.200 MW llegan desde Guri.
Matta indicó además que Termozulia, concebida para generar 1.400 MW, actualmente aporta entre 300 y 400 MW, mientras la planta Ramón Laguna permanece prácticamente paralizada.
El Gobierno atribuye los picos a las altas temperaturas
La crisis eléctrica en Venezuela también ha generado una respuesta de las autoridades. El Ministerio de Energía Eléctrica atribuyó recientemente parte de la presión sobre el sistema al aumento de las temperaturas y al mayor uso de equipos de aire acondicionado.
En un comunicado del 18 de septiembre, la cartera informó que la demanda nacional alcanzó 16.030 MW, cifra que calificó como el mayor pico de consumo de los últimos nueve años.
Las autoridades pidieron a hogares y comercios utilizar racionalmente la electricidad. También destacaron acuerdos con empresas internacionales para avanzar en la rehabilitación de instalaciones del sistema.
Entre los proyectos mencionados están trabajos en Tocoma y Macagua con participación de empresas como GE Vernova e Impsa.
Los especialistas consultados cuestionan, sin embargo, que el aumento de la demanda explique por sí solo las dificultades actuales. Poleo y Matta señalan que la reducción de la actividad industrial y la migración también modificaron el consumo nacional.
Poleo sostiene que la salida de millones de venezolanos redujo la demanda estructural. Matta, por su parte, considera que recuperar unos 3.000 MW de generación termoeléctrica permitiría reducir significativamente el déficit existente.
Las propuestas de ambos especialistas incluyen cambios en la gestión del sistema, recuperación de centrales, mantenimiento de las redes y mayor participación de empresas privadas e internacionales.
Poleo plantea además separar las funciones de generación, transmisión, despacho y planificación, mientras propone recuperar mecanismos de regulación independientes.
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