Tras años de paralización en sus áreas neurálgicas debido a severas fallas de infraestructura, el Hospital Central de Maracaibo «Dr. Antonio Urquinaona» vuelve a pulsar con fuerza en el corazón de la salud pública zuliana. La reapertura de cuatro pabellones quirúrgicos, una renovada Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y una sala de hospitalización representa no solo una modernización técnica, sino la rehabilitación de un pilar médico con 418 años de historia.
El silencio de las salas quirúrgicas, afectadas por más de un lustro de deterioro en techos, paredes y drenajes, dio paso nuevamente al movimiento coordinado del personal médico y de enfermería. Pacientes, trabajadores y especialistas catalogaron esta reactivación como “una victoria para la salud pública en el Zulia”.
Décadas de entrega
Para quienes han dedicado su vida a los pasillos del «Central», la reinauguración trasciende las cifras institucionales. Con 39 años de servicio en la institución, la Licda. Petra Fardeyín, coordinadora del área quirúrgica, no ocultó la significación personal del momento al recordar los casi seis años de inactividad de estos espacios.
“Hasta el día de hoy, gracias a la gloria de Dios y al gobernador Luis Caldera, estamos contando con la apertura de este quirófano, que fue cerrado hace tiempo por varias situaciones y eventualidades”, expresó Fardeyín, refiriéndose a las averías en techos, paredes y drenajes que mantuvieron el área clausurada.
Por su parte, tras ejecutar la primera laparoscopia de la jornada, el Dr. Arnoldo Duaria, cirujano general con 14 años de trayectoria en el recinto, constató el óptimo estado de la dotación tecnológica:
“Con mucha alegría comenzamos hoy de nuevo a trabajar en esta área de quirófano especializada para todo tipo de cirugía general, traumatología y ginecología. Me di cuenta de que todos los equipos funcionaron adecuadamente. En este momento las instalaciones están óptimas. Lo que necesitamos es que nos den herramientas para trabajar y devolverle la salud al pueblo”.
Tranquilidad para las familias zulianas
Detrás de cada área recuperada está el impacto directo en los hogares de la región. Para las familias que enfrentan momentos de incertidumbre, la operatividad del centro hospitalario se traduce en un respaldo invaluable.
Así lo vivió Rosmary Márquez, quien acudió al centro asistencial por una afección de su madre:
“Me encuentro en el Hospital Central y estoy bastante agradecida. Cuenta con una UCI excelente, con equipos de primera y la atención del personal ha sido lo máximo; me ha servido para sacar a mi mamá adelante. Saber que ante cualquier emergencia podemos acudir acá y nos van a atender de mil maravillas nos garantiza tranquilidad a todos los zulianos”.
Con sus pabellones activos y tecnología de punta al servicio de la comunidad, el Hospital Central de Maracaibo reafirma su vocación histórica: ser el refugio médico y la garantía de vida para el pueblo zuliano.










