Valencia, 20 de septiembre de 2026-. USB Litoral funciona como refugio para damnificados por los terremotos de La Guaira mientras estudiantes y trabajadores desconocen cuántas personas permanecen actualmente dentro del campus.
La Universidad Simón Bolívar, núcleo Litoral (USB-NL), permanece bajo custodia de funcionarios de la Dirección de Acciones Estratégicas y Tácticas (DAET). Según un reporte de Runrun.es, el recinto albergaba a 868 personas el 2 de septiembre, de acuerdo con una filtración del gobierno local.
Los estudiantes de la parroquia Naiguatá tampoco tienen acceso al campus. De acuerdo con testimonios recogidos por el medio, la comunidad conoce la situación principalmente mediante fotografías y mensajes entre compañeros.
«Lo que sabemos es mediante fotos», relató Alex*, estudiante de la USB-NL y líder estudiantil, quien solicitó mantener su identidad protegida.
USB Litoral funciona como refugio para damnificados por los terremotos de La Guaira mientras estudiantes y trabajadores desconocen cuántas personas permanecen actualmente dentro del campus
Los estudiantes se encontraban a tres semanas de finalizar su trimestre cuando ocurrieron los movimientos telúricos. La sede presentó grietas en el área conocida como «Plaza techada» y resquebrajamientos en la biblioteca.
Según la información recibida por líderes estudiantiles, una comisión supervisada por funcionarios gubernamentales acudió al campus siete días después del desastre. Posteriormente, parte de las grietas fueron reparadas.
Mientras tanto, estudiantes y egresados comenzaron a recopilar información sobre las afectaciones dentro de la comunidad universitaria.
Sus registros señalan que al menos 80 habitantes de La Guaira vinculados con la USB, entre estudiantes, profesores y personal administrativo, perdieron sus hogares. También reportaron más de 52 integrantes de la universidad fallecidos.
Las autoridades universitarias habilitaron un «censo de emergencia» después del desastre, pero sus resultados no son públicos, según el reportaje de Runrun.es.
Además, el 27 de junio fueron detenidos temporalmente dos estudiantes de la USB mientras recolectaban donaciones en Táchira destinadas a los damnificados de La Guaira.
Universidades levantan sus propios censos
Carlos Meléndez, director del Observatorio Venezolano de Universidades (OBU), afirmó que las evaluaciones estructurales y los censos se han realizado principalmente por iniciativa de las propias universidades.
«Las evaluaciones técnicas [estructurales] y censos se han realizado por iniciativas propias dentro de las universidades y no gracias a una política dirigida por el Ministerio de Educación Superior», denunció.
Según los registros del OBU, La Guaira cuenta con siete universidades, dos instituciones universitarias y 13 aldeas universitarias. Estas últimas funcionan como extensiones educativas ubicadas en planteles de educación básica y secundaria.
Meléndez señaló que al menos ocho de esas aldeas universitarias presentan daños estructurales. Entre ellas mencionó los liceos Rafael Rangel, en Carayaca, y José María Vargas, en La Guaira.
Además, al menos tres aldeas universitarias fueron utilizadas como campamentos transitorios para damnificados: el Complejo Educativo República de Panamá, el Liceo Bolivariano Gustavo Olivares Bosques y la Universidad Marítima del Caribe.
Otros planteles utilizados como refugios funcionan también como sedes de la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas (UNEXCA).
Estudiantes desconocen el estado de sus universidades
La situación también afecta a la Universidad Marítima del Caribe (UMC), donde estudiantes aseguran que parte de la información sobre las condiciones del campus circula mediante grupos de WhatsApp.
Ariel*, estudiante de octavo semestre, explicó que cada profesor elaboró censos con los integrantes de sus respectivos grupos académicos.
El estudiante aseguró que la comunidad no tiene acceso a esa información demográfica. También relató casos de compañeros que perdieron sus viviendas y se trasladaron a Caracas.
Otros estudiantes y docentes que residían en Catia La Mar perdieron contacto con sus compañeros después del desastre.
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