Presidente de Corea del Sur frena la exigencia de tropas de Trump en Medio Oriente y sopesa custodiar el mar Rojo para blindar sus compras de crudo. Frente a las crecientes presiones diplomáticas que ejerce la Casa Blanca para sumar aliados a las operaciones militares en el golfo Pérsico, el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, descartó de forma categórica este viernes 18 de septiembre de 2026 cualquier envío de tropas para combatir en la guerra de Medio Oriente.
Sin embargo, el gobernante confirmó que su administración analiza reforzar los operativos de seguridad destinados a resguardar la flota mercante y asegurar las vías de importación energética que sostienen el aparato productivo nacional.
Rechazo al combate armado y el papel de la flotilla Cheonghae
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación en Seúl, el jefe de Estado zanjó las especulaciones sobre un eventual involucramiento bélico directo de sus fuerzas armadas:
«No habrá un despliegue que implique participar o intervenir en la guerra».
En tal sentido, el mandatario argumentó que la nación asiática debe limitarse a una actividad mínima enfocada estrictamente en resguardar los buques comerciales, asegurar las rutas del transporte petrolero y proteger la integridad física de los ciudadanos surcoreanos en la zona.
Asimismo, Lee recordó que la Armada ya mantiene apostada en las inmediaciones del golfo de Adén a la unidad naval Cheonghae, destacamento especializado que cumple tareas permanentes contra la piratería marítima.
Aunado a esto, el dignatario reconoció que los mandos técnicos estudian robustecer esa labor preventiva, aunque evitó confirmar si enviará embarcaciones al estrecho de Ormuz, señalando que el gabinete aún evalúa las condiciones del área sin delimitar todavía un perímetro de acción.
«Muchos pueden cuestionar que esto pueda constituir una forma de despliegue, como el de otros países que mandan tropas a la guerra. Por eso, vuelvo a aclarar mi postura en este respecto: no habrá despliegue para la guerra».
La presión de Trump y las advertencias de Teherán
La petición de Washington y la misión técnica en Emiratos
Por otra parte, la postura prudente de Seúl contrasta con la solicitud que formuló recientemente el presidente estadounidense, Donald Trump, quien demandó a las autoridades surcoreanas una participación activa en esa vía estratégica de navegación.
En consecuencia, el ejecutivo surcoreano comisionó a un equipo técnico en los Emiratos Árabes Unidos con el propósito de evaluar el panorama de seguridad y analizar las condiciones sobre el terreno ante una posible movilización de recursos militares defensivos.
La amenaza de Irán y el peso del crudo en la economía
De igual forma, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ismail Bagaei, advirtió a Seúl la semana anterior que enfrentará graves consecuencias si ejecuta maniobras militares en el estrecho de Ormuz:
Las refinerías surcoreanas dependen de Medio Oriente para cubrir cerca del 70 % de sus importaciones totales de petróleo crudo, volumen del cual casi el 95 % atraviesa obligatoriamente el paso de Ormuz.
Por añadidura, el presidente Lee remarcó que el país no puede ceder ante el peligro de interrumpir los embarques debido al impacto desestabilizador sobre la producción interna:
«Si renunciamos a transportar crudo debido a un riesgo de baja intensidad, el golpe para la economía sería demasiado grande, por lo que ordené estudiar la entrada en el mar Rojo. Es una decisión cuya responsabilidad me corresponde asumir».
Con información de EFE
