La Federación Venezolana de Maestros desmiente al ministro Héctor Rodríguez y asegura que el salario base se desploma hasta un dólar y medio. En un cruce de declaraciones que vuelve a encender el descontento en el sector educativo, la Federación Venezolana de Maestros (FVM) desmintió de manera categórica que los docentes del país perciban un ingreso promedio de 506 dólares mensuales, cifra que el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, divulgó recientemente en el marco del arranque del nuevo año escolar.
En tal sentido, la organización gremial difundió un comunicado este sábado 12 de septiembre para sepultar los datos oficiales, calificándolos como una fantasía totalmente ajena a la precaria realidad que padecen los educadores en los planteles.
La réplica gremial y el desglose de los montos reales
A través del documento público, los representantes sindicales confrontaron los argumentos esgrimidos por el titular del despacho educativo.
El ministro Rodríguez aseguró ante la opinión pública que un profesor promedio en Venezuela gana 506 dólares al mes, afirmando además que esa cantidad representa el sueldo mínimo correspondiente al escalafón de menor experiencia en el territorio nacional.
Ante esta afirmación, la FVM respondió con dureza y enfatizó un principio fundamental que defienden los trabajadores:
«¡Bono no es salario!».
Asimismo, la organización sindical denunció que el sueldo base del magisterio sufrió una destrucción total por parte de las políticas oficiales, desplomándose a un rango marginal que oscila tristemente entre 0,30 y 1,5 dólares mensuales.
La imposibilidad de subsistir con sueldos pulverizados
Interrogantes sobre el costo de la vida y la canasta básica
Por otra parte, los directivos gremiales cuestionaron con severidad la viabilidad de sobrevivir bajo semejantes condiciones financieras, interpelando directamente a los funcionarios del Gobierno sobre el manejo de la economía doméstica:
«¿Se puede vivir, alimentarse, vestirse o trasladarse al trabajo con 1,5 dólares al mes?».
En consecuencia, los educadores recalcaron que las bonificaciones otorgadas de forma discrecional no compensan la pérdida del poder adquisitivo ni cubren los requerimientos mínimos de alimentación y salud que exige un hogar venezolano.
El rechazo frontal a las cifras oficiales
De igual forma, el gremio reprochó que las autoridades pretendan maquillar la crisis presupuestaria utilizando complementos monetarios inestables que carecen de incidencia en las prestaciones sociales y jubilaciones futuras.
Aunado a esto, los maestros exigen un ajuste integral que restituya la dignidad profesional y reconozca la labor pedagógica en las aulas.
Con información de El Pitazo
