Valencia, 11 de septiembre de 2026-. Estados Unidos le habría propuesto suministro de petróleo e inversiones energéticas a Cuba a cambio de la salida de Diaz-Canel y la privatización de la estatal Unión Cuba-Petróleo.
Según informó este jueves Miami Herald, el planteamiento contemplaba la salida del presidente Miguel Díaz-Canel y la privatización de la estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet).
La propuesta no prosperó debido a las reservas expresadas por La Habana sobre las condiciones planteadas por Washington.
De acuerdo con una fuente con conocimiento directo de las conversaciones, citada bajo anonimato por el diario, Cuba desconfió de depender de empresas estadounidenses para garantizar su suministro de crudo.
Estados Unidos le habría propuesto suministro de petróleo e inversiones energéticas a Cuba a cambio de la salida de Diaz-Canel y la privatización de la estatal Unión Cuba-Petróleo
El planteamiento habría sido transmitido mediante emisarios estadounidenses a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro.
Entre las condiciones figuraba la privatización de Cupet, empresa estatal encargada de actividades vinculadas con los hidrocarburos.
La compañía administra áreas como exploración, producción, importación, refinación y distribución de petróleo y sus derivados.
El plan contemplaba además la entrada de capital privado estadounidense en el sector energético cubano.
Según el reporte, también se habría considerado una alternativa basada en una empresa conjunta con inversores internacionales.
Sin embargo, ninguna de las opciones habría conseguido avanzar en las conversaciones.
La propuesta surgió en medio de una situación energética especialmente complicada para Cuba, según el medio estadounidense.
Crisis energética presionó a La Habana
La reducción del suministro de combustibles aumentó las dificultades para mantener la generación eléctrica y el transporte.
El reporte relaciona esta situación con la disminución del acceso a los suministros provenientes de Venezuela.
A esto se sumaron las advertencias del presidente Donald Trump sobre posibles aranceles para países que enviaran petróleo a Cuba.
En febrero, la Administración Trump autorizó la venta de crudo estadounidense a entidades privadas cubanas.
Los participantes en las conversaciones interpretaron esa decisión como una posible apertura hacia actores no estatales del sector energético cubano.
Sin embargo, La Habana habría mantenido reservas ante cualquier esquema que dejara su abastecimiento en manos de una empresa estadounidense.
Obstáculos legales complicaron el acuerdo
La eventual privatización de Cupet también enfrentaba dificultades jurídicas relacionadas con activos confiscados después de la revolución cubana.
ExxonMobil mantiene acciones legales relacionadas con propiedades y activos que fueron nacionalizados en Cuba.
Estas reclamaciones podían complicar cualquier proceso destinado a reorganizar la estructura de la industria petrolera cubana.
El Miami Herald comparó la propuesta discutida para Cuba con el acuerdo petrolero alcanzado por Washington con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Según el diario, ese entendimiento otorgó a Estados Unidos una posición de control sobre una parte importante de los recursos petroleros venezolanos.
La propuesta para Cuba habría combinado suministro energético, inversión privada y cambios en la conducción política y económica.
Por ahora, el planteamiento no se convirtió en un acuerdo y La Habana mantiene su postura de rechazo a las condiciones reportadas por el diario estadounidense.
