Valencia, 6 de septiembre de 2026-. Partido de ultraderecha alemán que se perfila como próximo a llegar al poder aún se debate sobre si aliarse con Donald Trump.
La formación podría obtener 42 % de los votos, de acuerdo con la encuestadora Infratest dimap.
Si alcanza la mayoría absoluta, la AfD gobernaría un estado alemán por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.
El resultado podría convertirse en un punto de inflexión para la formación dentro de la política alemana.
Sin embargo, el partido enfrenta obstáculos para transformar su respaldo electoral en poder institucional.
Los demás partidos mantienen un «cortafuegos» que impide formar coaliciones o colaborar parlamentariamente con la AfD.
El aislamiento político dificulta su llegada al poder
La AfD ha sido clasificada como «extremista» por los servicios de inteligencia alemanes.
La decisión está relacionada con su retórica sobre inmigración y ciudadanos musulmanes en Alemania.
La formación también ha recibido críticas de sectores conservadores y progresistas moderados.
Si no obtiene mayoría absoluta, los demás partidos podrían intentar formar una coalición para impedir su llegada al gobierno regional.
Este aislamiento ha llevado a la AfD a estrechar vínculos con sectores del movimiento MAGA estadounidense.
La relación incluye coincidencias sobre inmigración, nacionalismo y distintas posiciones relacionadas con las llamadas guerras culturales.
La colíder de AfD, Alice Weidel, se reunió con el vicepresidente estadounidense J.D. Vance.
El encuentro ocurrió durante la Conferencia de Seguridad de Múnich del año pasado.
Weidel también participó junto a Elon Musk en un evento transmitido por X.
Además, varios políticos de la formación viajaron a Washington para la segunda investidura de Donald Trump.
Funcionarios de la administración estadounidense también han expresado respaldo hacia la AfD.
Vance pidió en 2025 terminar con el «cortafuegos» político contra la formación.
El secretario de Estado, Marco Rubio, cuestionó la clasificación oficial del partido como extremista.
AfD combina apoyo a Trump y críticas internacionales
El acercamiento entre la AfD en Sajonia-Anhalt y el movimiento MAGA no implica coincidencia total.
Algunas facciones del partido han comenzado a marcar distancia con determinadas decisiones de política exterior estadounidense.
Entre ellas figuran las acciones de Trump relacionadas con Irán, Groenlandia y Venezuela.
El apoyo hacia Estados Unidos también enfrenta dificultades por la caída de su reputación entre los alemanes.
Una encuesta de ARD realizada en marzo indicó que 58 % consideraba injustificados los ataques contra Irán.
Otro sondeo de enero mostró que 72 % consideraba injustificada la detención del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Almut Möller, del Centro Europeo de Políticas, identificó coincidencias ideológicas entre AfD y MAGA.
La analista señaló que ambas corrientes comparten la idea de priorizar los intereses nacionales.
También advirtió sobre diferencias relacionadas con políticas económicas y comerciales estadounidenses.
El diputado de AfD Markus Frohnmaier confirmó sus vínculos con el movimiento MAGA.
Frohnmaier destacó coincidencias especialmente en materia migratoria y elogió las políticas fronterizas impulsadas por Trump.
La AfD propone deportar migrantes y refugiados, además de ampliar los centros de detención.
Estas propuestas forman parte de una política conocida como «remigración».
Rusia también ocupa un lugar central
La relación de la AfD con Rusia constituye otro elemento relevante en la campaña.
Ulrich Siegmund, candidato de AfD a primer ministro regional, defendió mantener buenas relaciones con Moscú y Washington.
«Vemos los intereses estadounidenses, vemos los intereses rusos, pero tenemos nuestro propio interés», afirmó.
La formación se opone a nuevos paquetes de ayuda y defensa para Ucrania.
También defiende recuperar el gas ruso barato que anteriormente abastecía a Alemania.
Dirigentes de AfD han realizado viajes a Moscú, San Petersburgo y Crimea ocupada.
Estas conexiones han generado cuestionamientos entre organismos de control de la corrupción.
En los estados del este alemán, la relación con Rusia también tiene antecedentes históricos.
Según Almut Möller, existe una tradición de colaboración con Rusia que trasciende el costo energético.
El posible impacto de un gobierno de AfD
Las relaciones exteriores y la inmigración no dependen directamente de los gobiernos estatales alemanes.
Sin embargo, un gobierno de AfD podría concentrarse en educación, cultura y seguridad local.
El analista Grégoire Roos, de Chatham House, anticipó posibles cambios en esas áreas.
Entre ellos mencionó restricciones a políticas de inclusión y modificaciones en programas escolares.
También planteó posibles cambios relacionados con símbolos nacionales y libros de historia.
Roos consideró que estas medidas podrían convertirse en un laboratorio para observar futuras políticas nacionales.
