Gobierno de Perú rompe de manera definitiva sus relaciones diplomáticas con Irán tras acusar a Teherán de escalar la crisis en Medio Oriente y bloquear las inspecciones del OIEA. El Gobierno de la República del Perú, encabezado por la presidenta Keiko Fujimori, oficializó este martes 1 de septiembre de 2026 la ruptura formal de sus relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán, al responsabilizar directamente a las autoridades de Teherán de fomentar la confrontación armada y acelerar la peligrosa escalada bélica que sacude a la región de Medio Oriente.
Por lo tanto, el despacho ministerial de Relaciones Exteriores condenó de forma enérgica el bloqueo sistemático impuesto por el régimen persa a los protocolos de verificación nuclear del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), denunciando que la reiterada negativa de acceso a los inspectores técnicos impide descartar el ensamblaje clandestino de armamento atómico.
Ante este escenario, la administración limeña notificó formalmente el cese de los vínculos políticos bilaterales, advirtiendo sobre las secuelas comerciales y humanitarias que generan las políticas de la nación asiática.
Bloqueo al OIEA, disrupción en el estrecho de Ormuz y derechos humanos
En primer lugar, el comunicado divulgado por la cartera exterior, bajo la conducción del canciller Carlos Espá, manifestó su alarma ante las medidas restrictivas adoptadas por Teherán y el impacto negativo ocasionado sobre la libre navegación mercantil internacional en el estrecho de Ormuz, corredor estratégico que registra perturbaciones operativas continuas desde marzo del año en curso.
En este sentido, el pronunciamiento del Estado peruano fundamentó la resolución en el deterioro institucional dentro de las fronteras iraníes, señalando la violenta represión desatada contra protestas civiles pacíficas, la censura impuesta sobre los medios de comunicación y la discriminación sistemática ejercida contra mujeres y niñas.
- Medida adoptada: Ruptura inmediata y formal de relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán.
- Jefatura de Estado y Cancillería: Mandato de Keiko Fujimori y despacho ministerial a cargo de Carlos Espá.
- Causales técnicas centrales: Obstrucción reiterada a las labores de inspección atómica del OIEA y alteración del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
- Causales de derechos humanos: Persecución de opositores, represión de manifestaciones civiles y discriminación hacia mujeres y niñas denunciadas ante la ONU.
- Mecanismo de notificación: Nota oficial remitida mediante la Embajada de Irán en Ecuador (concurrente ante Perú) amparada en el artículo 45 de la Convención de Viena de 1961.
- Salvedad legal: Mantenimiento de los servicios y lazos consulares bajo la Convención de Viena de 1963.
«En consecuencia, con base en su histórica vocación pacifista y en ejercicio de su indeclinable compromiso con el respeto al derecho internacional y la defensa de la democracia, el Gobierno de la República del Perú ha tomado la decisión de romper relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán», sentenció la Cancillería en su documento oficial.
Por su parte, los representantes del cuerpo diplomático peruano en la región andina procedieron a formalizar el expediente legal para cerrar el canal de diálogo bilateral.
Marco de la Convención de Viena, vía ecuatoriana y estatus consular
Notificación por delegación concurrente en Quito
Por su parte, el trámite de desvinculación se estructuró con apego a los términos establecidos en el artículo 45 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas del año 1961, procediendo a entregar la nota formal a través de la representación diplomática de Irán en Ecuador, legación que ejercía hasta la fecha las competencias concurrentes ante la República del Perú.
De manera paralela, el gobierno peruano expuso ante foros internacionales que la constante persecución contra líderes de la disidencia política en suelo iraní —documentada ampliamente por los comités de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)— colisiona frontalmente con los principios de convivencia democrática suscritos por el país andino.
Continuidad operativa de los servicios consulares
Al respecto, la Cancillería peruana aclaró de forma taxativa que la determinación de carácter político no involucra la interrupción de las relaciones consulares entre ambos países, las cuales permanecerán plenamente activas y respaldadas por los estatutos de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.
Asimismo, las autoridades precisaron que este mecanismo permitirá resguardar la asistencia legal, el auxilio humanitario y los trámites de extranjería de los ciudadanos peruanos que hacen vida o se desplazan temporalmente en territorio iraní.
Con información de Alertas 24
