El peor brote de ébola en la historia del Congo acumula hasta ahora cerca de 3.000 muertos y 6.000 contagios por una agresiva cepa sin vacuna homologada que avanza entre zonas de conflicto. Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo (RDC) confirmaron este lunes 31 de agosto de 2026 que el actual brote de ébola se ha convertido en el más letal en la historia del país, al contabilizar 2.911 víctimas fatales y 6.041 contagios confirmados en un lapso de apenas tres meses.
Por lo tanto, la decimoséptima epidemia declarada a mediados de mayo superó con rapidez la magnitud del registro de 2018-2020, impulsada por la variante Bundibugyo, para la cual no existen fármacos ni inmunizaciones específicas con aprobación comercial.
Ante este escenario, la rápida propagación a través de territorios con presencia de grupos irregulares y escasa infraestructura estatal complejiza la respuesta de los organismos de socorro.
Origen en Ituri, expansión en seis provincias y letalidad de Bundibugyo
En primer lugar, los reportes médicos indican que el foco infeccioso comenzó en la provincia nororiental de Ituri y se dispersó velozmente hacia otras seis demarcaciones del norte y el este congoleño. En este sentido, la combinación de una presencia estatal limitada con el accionar de grupos armados dificulta el cerco epidemiológico y el traslado seguro de insumos médicos hacia las aldeas afectadas.
- Cifras consolidadas: 2.911 personas fallecidas, 1.366 recuperados y 6.041 casos positivos diagnosticados.
- Cepa responsable: Virus Bundibugyo, variante de menor prevalencia histórica frente a la habitual cepa Zaire.
- Área de afectación: Seis provincias del norte y este de la República Democrática del Congo.
- Período de impacto: Tres meses de evolución tras la declaratoria formal de emergencia en mayo.
«En su fase inicial, el virus Bundibugyo provoca síntomas aparentemente leves, lo que puede retrasar su detección oportuna y acelerar el contagio en las comunidades», advirtieron las autoridades médicas en su informe oficial.
Por consiguiente, los médicos de campo intensifican el triaje preventivo en las zonas rurales para identificar casos sospechosos antes de que desarrollen cuadros graves.
Ensayos clínicos de la OMS, uso de Ervebo y búsqueda de tratamientos
Dificultades de detección y vacunas experimentales
Por su parte, la comunidad científica enfrenta el reto de que la cepa Bundibugyo carece de un protocolo terapéutico estandarizado, a diferencia de los avances alcanzados en años anteriores contra la variante Zaire, causante de casi la totalidad de las epidemias previas en la región.
De manera paralela, diversos centros de investigación evalúan candidatos vacunales y fármacos experimentales en fases de prueba preliminar para frenar la tasa de mortalidad en los hospitales de campaña.
Recomendación de la Organización Mundial de la Salud
Al respecto, ante la urgencia de contener la transmisión comunitaria, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó implementar de emergencia un ensayo clínico de fase 3 utilizando el fármaco Ervebo, biológico homologado internacionalmente contra la variante Zaire, para verificar posibles respuestas inmunitarias cruzadas.
Asimismo, los epidemiólogos advierten que el control definitivo requerirá garantizar corredores humanitarios seguros para los equipos de vacunación en las zonas bajo conflicto armado.
Con información de EFE
