Implacable sequía de El Niño arrasa los maizales en El Salvador y deja pérdidas de hasta el 100 % mientras el Gobierno decreta alerta roja ante un oscuro pronóstico para 2027. Los productores agrícolas de la zona central de El Salvador enfrentan un panorama desolador debido a una severa sequía vinculada al fenómeno de El Niño, la cual devastó extensas parcelas de maíz en pleno periodo lluvioso y amenaza con agravarse hacia finales de 2026 e inicios de 2027.
Por lo tanto, la Dirección General de Protección Civil decretó alerta roja a escala nacional para atender la emergencia hídrica, mientras los campesinos del municipio de San Esteban Catarina, en el departamento de San Vicente, observan cómo las altas temperaturas y la prolongada ausencia de precipitaciones redujeron sus cosechas a pérdidas financieras totales.
Ante este escenario, las asociaciones gremiales advierten sobre un impacto crítico en la seguridad alimentaria del país por la falta de reservas en granos fundamentales.
El caso de Ramón García, pérdidas en San Vicente y venta de zacate
En primer lugar, los testimonios recabados en los campos de San Vicente ilustran la magnitud de la catástrofe que sufren los pequeños productores locales.
En este sentido, el agricultor Ramón García, de 72 años, relató que de las tres manzanas y media de tierra que cultivó con una inversión superior a los 3.000 dólares, perdió tres manzanas completas por el déficit de humedad.
- Caída del rendimiento: García proyectaba cosechar 300 quintales de maíz, pero ahora prevé recolectar apenas unos 10 quintales, cifra muy lejana de los 230 quintales obtenidos en el ciclo de 2025.
- Comercialización de zacate: El productor busca recuperar apenas 200 dólares mediante la venta de la milpa seca (zacate) para forraje animal, perdiendo la totalidad del capital invertido.
- Impacto generalizado: Únicamente las plantaciones ubicadas en zonas de vaguadas lograron retener la humedad suficiente para mantener parte de las plantas en pie.
«Nosotros que vivimos de la agricultura nomás estamos esperanzados a la cosecha, después de Dios, y si no hay cosechita nos fregamos; da tristeza tanto trabajo y sacrificio en vano, pero si llueve hacia el final de la época en noviembre seguiremos sembrando, no nos daremos por vencidos», expresó Ramón García.
Por consiguiente, los campesinos de la región dependen del comportamiento de las lluvias tardías para planificar una eventual resiembra.
Testimonio de Adolfo Palacios y alerta del gremio CAMPO
Escasez de lluvias y resignación en el campo
Por su parte, el agricultor Adolfo Palacios confirmó la gravedad de la temporada al señalar que en su comunidad únicamente presenciaron tres tormentas significativas en lo que va de año, situación que le provocó la pérdida de una manzana y media de las dos que sembró.
De manera paralela, los pobladores rurales coinciden en calificar este ciclo seco como el más extenso y dañino que recuerdan en la historia reciente de sus localidades.
Alerta de CAMPO sobre 6,9 millones de quintales
Al respecto, el presidente de la Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO), Luis Treminio, advirtió que la sequía coloca en riesgo crítico cerca de 6,9 millones de quintales de granos básicos entre maíz, frijol y sorgo.
Asimismo, el dirigente gremial precisó que las condiciones climáticas adversas comprometen prácticamente el 100 % de las siembras programadas para los meses de agosto y septiembre en todo el territorio salvadoreño.
Con información de EFE
