Valencia, 25 de agosto de 2026-. Venezolanos en Colombia se enfrentan ahora a la incertidumbre tras orden de De la Espriella de una deportación masiva de migrantes «ilegales».
La comunidad venezolana en Colombia manifestó preocupación ante la posibilidad de que aumenten los controles migratorios y las deportaciones de personas en situación irregular.
El abogado migratorio venezolano César González aseguró a The Associated Press que la inquietud entre los migrantes es muy elevada.
“No hemos podido ni contabilizar la cantidad de personas que nos han llamado para ver cuáles son sus opciones”, explicó.
Colombia es actualmente el principal receptor de migrantes venezolanos en la región, con unos 2,8 millones de personas, según cifras oficiales.
Esta población forma parte de una diáspora de casi siete millones de venezolanos que han abandonado el país durante más de una década.
La situación genera especial preocupación entre quienes no cuentan con documentación migratoria regular.
Según cifras públicas de Migración Colombia, más de 527.000 venezolanos ingresaron o permanecen en territorio colombiano sin cumplir con la normativa migratoria.
La entidad indicó a AP que todavía no se ha posesionado su nuevo director.
A la nueva autoridad le corresponderá implementar las decisiones gubernamentales relacionadas con controles, regularización y eventuales procesos de deportación.
Durante la campaña presidencial, De la Espriella, quien contó con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, advirtió que estaría dispuesto a devolver a los venezolanos que incumplieran las leyes colombianas.
Piden ampliar las vías de regularización
Organizaciones defensoras de los migrantes consideran que cualquier política de control debe estar acompañada por mecanismos accesibles de regularización.
Ana Karina García, directora de la Fundación Juntos Se Puede, señaló que buscarán dialogar con el Gobierno colombiano.
La organización pretende solicitar la reapertura de programas que permitan a los venezolanos regularizar su permanencia y acceder a servicios sociales.
García cuestionó que se persiga a personas por no regularizarse cuando, según afirmó, no existen actualmente mecanismos suficientes para hacerlo.
También recordó que el Estatuto Temporal de Protección permanece cerrado para nuevos procesos de regularización desde hace varios años.
Ronal Rodríguez, vocero del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, coincidió en que la regularización constituye uno de los principales desafíos.
El especialista destacó especialmente la situación de más de 193.000 menores de edad venezolanos que se encontrarían en condición irregular.
“Ellos son sujetos de especial protección”, señaló Rodríguez.
El experto también explicó que la extensa frontera entre Colombia y Venezuela dificulta una política basada exclusivamente en deportaciones.
La frontera supera los 2.200 kilómetros y cuenta con numerosos pasos irregulares, lo que complica el control migratorio.
Migrantes alertan sobre aumento de la xenofobia
La comunidad venezolana también teme que el endurecimiento del discurso migratorio provoque un aumento de la xenofobia.
Arles Pereda, presidente de la Colonia de Venezolanos en Colombia, aseguró que el debate sobre deportaciones puede alimentar prejuicios contra la población migrante.
“Obviamente esto dispara la xenofobia porque la gente no mide cuando habla del tema de deportar”, afirmó.
García sostuvo que las autoridades deben combatir los delitos sin asociarlos automáticamente con la migración venezolana.
La representante de la organización aseguró que las cifras disponibles no permiten establecer una relación directa entre la criminalidad y la población migrante.
La preocupación se extiende además a otros países de la región.
Pereda señaló que muchos venezolanos perciben un endurecimiento de las políticas migratorias también en Chile, Perú y Ecuador.
En este contexto, organizaciones y representantes de la diáspora venezolana reclaman que cualquier nueva política migratoria combine control fronterizo, regularización y protección de los derechos de los migrantes.
