Más de 3.200 escuelas dañadas por el terremoto dejan en suspenso la educación en Colombia ante la imposibilidad de aplicar clases virtuales en zonas rurales. El sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes mantiene paralizada la educación de decenas de miles de niños y jóvenes, especialmente en sectores rurales y comunidades vulnerables donde el colapso de infraestructuras y el aislamiento geográfico impiden la implementación de clases virtuales mientras se ejecutan las refacciones escolares.
Los informes oficiales registran afectaciones de diversa magnitud en más de 3.200 planteles educativos en todo el territorio nacional, en medio de un saldo trágico que contabiliza cerca de 300 fallecidos, 4.200 lesionados y 143 personas desaparecidas. Por lo tanto, el sector educativo enfrenta un severo desafío logístico para evitar la deserción masiva.
Crisis estructural en Chocó, aislamiento fluvial y limitaciones tecnológicas
Sobre la realidad en las áreas de mayor vulnerabilidad, el departamento del Chocó destaca entre los puntos más golpeados, evidenciado en casos como la escuela rural mixta de la aldea La Encharca, ubicada en el municipio de Medio San Juan, localidad a la que únicamente se accede en embarcaciones por el río Suruco y que continúa desprovista de energía eléctrica, agua potable y conectividad tras el movimiento telúrico. En este sentido, la presencia histórica en la zona de grupos armados irregulares como el Clan del Golfo y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dificulta aún más el arribo oportuno de la asistencia institucional.
«Lo que pudieron hacer los niños fue acercarse a sus maestros y abrazarse con ese miedo; las aulas presentan grietas y la educación virtual no es viable porque vivimos en un área de difícil acceso, sin señal eficiente y la mayoría de las familias no tienen computadoras ni teléfonos», denunció el líder comunitario John Freddy Ibarbo Mosquera a la agencia EFE.
Por consiguiente, los estudiantes permanecen a la espera de inspecciones técnicas regionales que determinen si las instalaciones son seguras.
Emergencia crítica en Pereira, daños en infraestructuras y albergues temporales
Balance oficial en Risaralda y desescolarización masiva
Por su parte, en Pereira, capital del departamento de Risaralda, el impacto del sismo provocó la desescolarización temporal de más de 58.000 estudiantes luego de registrarse daños severos en la infraestructura urbana. En este contexto, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, calificó el escenario como una tragedia educativa de escala nacional, confirmando que las 165 instituciones educativas de la ciudad se encuentran en estado crítico y apenas 15 establecimientos podrán retomar actividades tras obras de reparación urgente.
Colapso en la escuela Jesús María Ormaza y centros de acopio
Por otro lado, directivos de la escuela Jesús María Ormaza en Pereira relataron los momentos de angustia vividos durante el inicio de la segunda hora académica, cuando el temblor provocó la caída del techo en la sala de profesores y severas fracturas en muros, aunque sin dejar heridos. Ciertamente, las autoridades escolares activaron centros de acopio de víveres, medicinas y ropa para auxiliar a la comunidad, donde entre 100 y 120 de sus 800 alumnos perdieron sus casas y permanecen en albergues provisionales.
Con información de EFE
