Los incendios forestales arrasan miles de hectáreas en el sur de Europa y frenan el crecimiento económico en España mientras economistas y médicos advierten sobre el impacto de la caída del presupuesto para la prevención. Los incendios forestales continúan dejando tras de sí un rastro de troncos calcinados, infraestructuras destruidas y asfalto derretido, provocando pérdidas de miles de millones de euros en el sur de Europa.
España se posiciona como uno de los países más vulnerables ante este fenómeno, acumulando más de 206.000 hectáreas calcinadas en lo que va de año, según los registros del sistema europeo Copernicus. El impacto del fuego amenaza no solo la biodiversidad regional, sino también la estabilidad fiscal y el crecimiento económico de la zona.
Reducción del PIB, impacto en el turismo y costos de extinción
Al respecto, el economista de la Universidad de Barcelona, Emilio Vizuete Luciano, recordó que en 2022 la destrucción de 300.000 hectáreas en suelo español acarreó daños valorados en 7.100 millones de euros según estimaciones de la Comisión Europea. Por consiguiente, la paralización del comercio y la interrupción de la actividad turística en los entornos afectados reducen considerablemente los ingresos nacionales. Sin embargo, investigaciones de la economista del clima Sarah Meier, de la ETH de Zúrich, demuestran que sufrir al menos un incendio disminuye la tasa de crecimiento regional entre un 0,11 % y un 0,18 %, llegando hasta caídas del 4,5 % ante siniestros simultáneos.
«Seguir confiando la seguridad de nuestros bosques al esfuerzo heroico de los equipos de extinción es una imprudencia ecológica y una irresponsabilidad presupuestaria», advirtió la médica María Inmaculada Mármol Tardáguila, de la organización social Mats.
Efectivamente, la Agencia Europea de Medio Ambiente cuantificó los daños del año 2017 en casi 10.000 millones de euros cuando ardieron cerca de 990.000 hectáreas en la región. Por este motivo, los costos asociados abarcan la pérdida de recursos forestales, la erosión del suelo, la destrucción de inmuebles y el aumento de enfermedades respiratorias producidas por el humo. Por otro lado, la empresa de servicios forestales Forescat calcula que combatir un fuego forestal cuesta aproximadamente 19.000 euros por hectárea, lo que supuso una erogación de 7.600 millones de euros en 2025 para España.
Debate presupuestario y desequilibrio entre prevención y extinción
Recortes en medidas preventivas
Por lo tanto, en el escenario español se ha reavivado una fuerte controversia sobre la distribución del gasto público contra el fuego. Por esa razón, diversos analistas cuestionan que la inversión en prevención haya descendido de 364 millones de euros en 2009 a solo 144 millones en 2024, en contraste con el presupuesto de extinción, que se ha mantenido congelado en 417 millones de euros anuales.
Soluciones estructurales frente a la emergencia permanente
Por otra parte, la Unión Europea pierde un promedio de 500.000 hectáreas al año debido a las llamas, teniendo a España, Grecia y Francia entre los puntos más vulnerables. Ciertamente, expertos coinciden en que la estrategia debe volcarse hacia la retirada de material combustible y madera muerta antes de los periodos críticos, en lugar de priorizar la adquisición de aeronaves cisterna. No obstante, las decisiones institucionales aún tardan en reflejar esta visión preventiva.
La evolución de la temporada estival en el sur de Europa determinará la magnitud final de las pérdidas económicas y los gastos en tareas de extinción.
Con información de DW
