La falta de inversiones sostenidas hunde a Cuba en una grave crisis eléctrica. La isla caribeña enfrentará este sábado otra jornada de prolongados y severos apagones en la mayor parte de las provincias de su territorio. Ciertamente, las estimaciones oficiales contemplan una afectación simultánea de hasta el sesenta y cinco por ciento de la superficie nacional durante el horario pico. Por lo tanto, las desconexiones programadas alterarán significativamente las actividades comerciales y domésticas de millones de ciudadanos que residen en las principales ciudades. Asimismo, la administración pública busca balancear las cargas para evitar un colapso total de las redes de transmisión debido a la crisis energética en Cuba.
Capacidad de generación y déficit proyectado por la UNE
Al respecto, la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) difundió los balances matemáticos sobre el comportamiento esperado para la demanda de energía eléctrica. Por consiguiente, los técnicos calculan que el país contará únicamente con una capacidad de generación de mil ciento cincuenta y cinco megavatios. Sin embargo, los analistas de la corporación estatal proyectan una demanda pico de tres mil doscientos megavatios para las horas de la noche. Además, esta notable brecha operativa dejará un déficit neto de dos mil cuarenta y cinco megavatios en el sistema eléctrico nacional. Por esa causa, los ingenieros programan cortes preventivos masivos para contrarrestar la crisis energética en Cuba.
Paralización de termoeléctricas y falta de mantenimiento
Equipos obsoletos de las décadas de 1960 y 1970
Por lo tanto, la masiva afectación física ocurrirá principalmente porque nueve de las dieciséis unidades de generación permanecen fuera de servicio por averías. Por esa razón, las centrales termoeléctricas sufren el mayor impacto operativo al operar con un parque tecnológico notablemente desgastado y sin repuestos originales. Adicionalmente, estas plantas industriales aportan históricamente cerca del cuarenta por ciento de la matriz de generación de toda la red nacional de energía. Por consiguiente, los mecánicos enfrentan serias limitaciones para financiar las reparaciones mayores de calderas esenciales debido a la crisis energética en Cuba.
Escasez de combustible importado y el soporte de China
Por otra parte, la falta de inversiones sostenidas durante décadas reduce paulatinamente la eficiencia de estas infraestructuras estratégicas construidas en el siglo pasado. Ciertamente, a este escenario adverso se suma una baja disponibilidad de motores de generación que consumen combustibles importados como diésel y fueloil. No obstante, el resto del suministro eléctrico proviene de la quema de gas natural nacional y del aprovechamiento incipiente de las energías renovables. Por esa causa, el Estado coordina proyectos especiales con la participación y el apoyo técnico de empresas de capital chino. De esta manera, el Ejecutivo mitiga parcialmente los efectos de la crisis energética en Cuba.
Presupuesto estimado para la recuperación de la infraestructura
Por lo tanto, el Gobierno cubano reconoció oficialmente ante los medios de comunicación locales que el estado actual del sistema electroenergético es crítico. Por consiguiente, los ministerios sectoriales elaboran planes de contingencia para racionar el flujo hacia los complejos hoteleros y las industrias pesadas prioritarias. Adicionalmente, estudios de consultoras independientes calculan que la nación caribeña necesita una inyección urgente de capital extranjero para normalizar la distribución eléctrica. Sin embargo, el financiamiento mínimo requerido oscila entre los ocho mil y diez mil millones de dólares para solucionar la crisis energética en Cuba.
La escasez estructural de divisas dificulta notablemente la compra oportuna de cargamentos de petróleo refinado en los mercados internacionales de energía este mes. Por lo tanto, los analistas sugieren que las interrupciones del fluido eléctrico continuarán afectando el rendimiento de las fábricas de alimentos de la isla. De esta manera, el sector social y las instituciones públicas deberán diseñar estrategias de ahorro doméstico extremo para sobrellevar la crisis energética en Cuba.
Con información de EFE
