Las instituciones religiosas de la región occidental sumaron sus espacios comunitarios a las redes de auxilio desplegadas para atender las consecuencias de la tragedia sismológica que hasta los momentos registra más de 100 personas fallecidas y alrededor de mil heridos. La Arquidiócesis de Maracaibo anunció que la Basílica Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá fue habilitada formalmente como centro de acopio.
La iniciativa eclesial busca centralizar la recepción de aportes de primera necesidad destinados a las provincias que sufrieron el colapso de sus infraestructuras habitacionales. Asimismo, los movimientos pastorales de la localidad coordinan la logística interna para garantizar el resguardo óptimo de los materiales donados por la feligresía. En consecuencia, el emblemático templo mariano afianza las cadenas de asistencia en Maracaibo.
Las autoridades parroquiales de San Juan de Dios difundieron el comunicado oficial bajo el lema motivacional «Nuestros hermanos afectados por el terremoto, nos necesitan».
Además, las organizaciones benéficas del sector privado unifican esfuerzos con el voluntariado católico para agilizar el proceso de empaque de los insumos recolectados. Sin embargo, los coordinadores del centro de recepción instan a los ciudadanos a priorizar únicamente los rubros solicitados en los boletines oficiales de la diócesis. Por consiguiente, los aportes recolectados se enviarán de forma progresiva hacia las zonas costeras mediante los canales de transporte autorizados. De este modo, la comunidad unifica su respuesta a través de la asistencia en Maracaibo.
Recepción de insumos médicos y alimentos de primera necesidad
La campaña de recolección de ayuda humanitaria definió una lista de prioridades específicas para responder con eficiencia a las urgencias sanitarias de los centros de refugio. En este sentido, los organizadores enfatizaron que la recepción se centrará principalmente en alimentos no perecederos y agua potable embotellada. Por lo tanto, los ciudadanos también pueden colaborar con la donación de medicamentos específicos para mitigar el malestar generalizado y el dolor de cabeza de los lesionados. Por otro lado, los almacenes del santuario recibirán insumos médicos de diversa índole, tales como gasas, antisépticos y vendas elásticas. Efectivamente, las donaciones consolidarán la asistencia en Maracaibo.
«Hacemos una exhortación fraterna a la solidaridad humana, cristiana y a la oración; es momento de tomar conciencia de la realidad de nuestros hermanos», expresaron las autoridades eclesiásticas de la basílica.
El equipo pastoral de la parroquia estableció un horario corrido desde las 8:00 de la mañana hasta las 6:00 de la tarde para facilitar las entregas vecinales diarias. Por este motivo, las familias de los sectores aledaños al centro histórico pueden acudir de forma continua durante toda la semana a consignar sus aportes. De igual manera, las agrupaciones juveniles locales colaboran activamente en la clasificación y el inventario de las cajas de provisiones que ingresan al recinto religioso. Adicionalmente, el personal administrativo habilitó canales digitales para coordinar el traslado de grandes lotes de mercancía, optimizando la asistencia en Maracaibo.
Coordinación digital y monitoreo de la emergencia nacional
El uso de las herramientas de comunicación virtual permitirá a la colectividad zuliana realizar un seguimiento transparente sobre el destino de los cargamentos enviados. Por consiguiente, la institución eclesiástica puso a disposición del público en general su cuenta oficial en las redes sociales mediante el usuario @basilicachinita. Por ende, las comisiones de atención social publicarán boletines informativos periódicos detallando el volumen de insumos despachados hacia las poblaciones civiles de Miranda y La Guaira. Los ciudadanos interesados en participar como voluntarios de empaque pueden inscribirse mediante las plataformas interactivas, fortaleciendo la asistencia en Maracaibo.
Finalmente, las autoridades de protección civil regional procesarán los inventarios de la Iglesia para coordinar los permisos de movilización por las autopistas nacionales. Las patrullas de los cuerpos policiales mantendrán el resguardo continuo de los alrededores del templo para garantizar la seguridad de los donantes. De la misma manera, las empresas de telefonía privada sostienen sus servicios gratuitos para facilitar la comunicación entre los centros de acopio y los hospitales de campaña venezolanos. La suma de voluntades comunitarias e institucionales garantizará la continuidad del soporte humanitario sostenido por la asistencia en Maracaibo.

Con información de VF
