Una problemática se refleja en el Cementerio Municipal San Francisco de Asis, específicamente en el sector Betulio González, la inseguridad y el abandono han convertido el camposanto en el blanco perfecto de las mafias dedicadas al saqueo de tumbas. En los últimas años se ha registrado un alarmante incremento de lápidas forzadas para extraer metales, una situación que mantiene a los habitantes de la zona consternados, debido a la total ausencia de vigilancia y el resguardo policial en la zona.
La gravedad del asunto escaló tras un reciente golpe al registro del lugar. Vecinos de la comunidad, quienes prefirieron mantener su identidad en anonimato, aseguraron que delincuentes se robaron los libros del cementerio. Estos documentos contenían los nombres de los difuntos y el inventario de las lápidas disponibles. Según las denuncias, tras este hurto, comenzaron a robar fosas que ya tenían dueños legítimos para volver a venderlas de manera ilegal.
Del mismo modo la problemática se repite en otros cementerios de la ciudad, donde las bandas delictivas operan con total impunidad, desvalijando tumbas históricas y familiares para comercializar bronce, aluminio y mármol. Sin embargo, la vulnerabilidad de este camposanto en particular se ve agravada por su precaria infraestructura.
Actualmente, solo la parte exterior del cementerio está iluminada, dejando las hectáreas internas sumidas en una completa oscuridad al caer la noche, lo que facilita el ingreso inapropiado al lugar.
Familiares de los fallecidos y residentes exigen urgentemente la intervención de las autoridades policiales para establecer patrullajes permanentes. Mientras la impunidad persista, el derecho al descanso eterno seguirá siendo violentado por la delincuencia y el negocio ilegal de terrenos santos.
Redacción: Yhoanka Rodríguez (pasante)












