Dimite la presidenta del Louvre tras una cadena de crisis de seguridad. La presidenta del Museo del Louvre, Laurence des Cars, presentó su dimisión tras las numerosas crisis que ha afrontado recientemente la institución, una renuncia que fue aceptada este martes por el presidente francés, Emmanuel Macron, según confirmó el Elíseo en un comunicado.
“El jefe de Estado la aceptó y la calificó como un acto de responsabilidad en un momento en el que el museo más grande del mundo necesita tranquilidad y un nuevo impulso para llevar a cabo importantes obras de seguridad, modernización y el proyecto ‘Louvre – Nouvelle Renaissance’”, señaló la Presidencia francesa.
Macron agradeció la labor y el compromiso de Des Cars, de 59 años, desde que asumió la dirección del museo más visitado del mundo en 2021, y avanzó que tiene intención de confiarle una futura misión destinada a reforzar la cooperación entre los grandes museos de los países del G7, cuya presidencia rotatoria ejerce Francia este año.
Una sucesión de crisis
La gestión de Des Cars se vio seriamente cuestionada tras el espectacular robo ocurrido el pasado 19 de octubre, cuando fueron sustraídas ocho joyas de la Corona francesa de incalculable valor patrimonial. Las piezas no han sido recuperadas, pese a la detención de los presuntos autores materiales. El episodio provocó una profunda crisis de imagen y puso en evidencia importantes deficiencias en el dispositivo de seguridad del museo.
Las dificultades no terminaron ahí. Un mes después, el Louvre se vio obligado a cerrar una galería de antigüedades griegas y varias oficinas tras detectarse la fragilidad de algunas vigas en uno de los laterales del denominado cuadrilátero Sully.
También en noviembre, una inundación en la biblioteca de antigüedades egipcias, causada por la avería de tuberías obsoletas, dañó documentos y obras. La acumulación de incidentes generó malestar entre los trabajadores, que convocaron una huelga en la recta final del año, lo que impidió la apertura del museo durante varias jornadas. El paro se suspendió en Navidad, pero fue retomado a comienzos de 2026 con nuevos cierres.
En febrero, la dirección del Louvre informó de una redada en sus instalaciones tras detectarse una red de fraude “a gran escala” en la venta de entradas y servicios de guías turísticos. Apenas un día después, una nueva inundación obligó a clausurar varias salas por la rotura de otra tubería.
Instalaciones obsoletas y fallos de seguridad
La situación estructural del museo ya había sido advertida meses antes por Des Cars en una carta dirigida al Gobierno francés, en la que alertaba de una “obsolescencia inquietante” de las instalaciones.
Las infraestructuras renovadas en los años ochenta —incluida la entrada bajo la pirámide de cristal— fueron diseñadas para acoger unos cuatro millones de visitantes anuales, una cifra ampliamente superada en la actualidad, con cerca de nueve millones de personas al año. A ello se suman los desafíos de adaptación al cambio climático y la antigüedad de los edificios que conforman el complejo del antiguo palacio real.
La investigación del robo reveló, además, graves fallas en la protección, como la imposibilidad de visualizar simultáneamente todas las cámaras de seguridad por falta de pantallas y la ausencia de un plan general de seguridad plenamente operativo.
Con el objetivo de modernizar la institución sin cerrar sus puertas, Macron anunció a comienzos de 2025 un ambicioso plan de reformas bautizado como ‘Louvre – Nouvelle Renaissance’, que contempla, entre otras medidas, la construcción de una nueva entrada por el este y la creación de una sala específica para exhibir la célebre La Gioconda.
Nacida en 1966 en Antony, Des Cars, conservadora de patrimonio e historiadora del arte, dirigió previamente el Museo de Orsay y el Museo de la Orangerie entre 2017 y 2021, antes de asumir la dirección del Louvre.
La ya expresidenta del museo tenía previsto comparecer este miércoles ante la comisión de Asuntos Culturales de la Asamblea Nacional, después de que el lunes lo hiciera la ministra de Cultura, Rachida Dati**, quien solicitó que su intervención se celebrara a puerta cerrada.
