Valencia, 23 de febrero de 2026-. Los archivos secretos de Jeffrey Epstein habrían sido guardados en centros de almacenamiento distribuidos por Estados Unidos. Según documentos obtenidos por The Telegraph, el magnate pagó a detectives privados para retirar equipos de su casa en Florida y trasladarlos a estas unidades.
Los registros indican que Epstein alquiló al menos una de estas taquillas desde 2003. Los pagos continuaron hasta 2019, año en el que murió en una prisión de Nueva York.
Las órdenes de registro revisadas por el medio sugieren que las autoridades estadounidenses nunca allanaron estos espacios. Esto abre la posibilidad de que aún contengan pruebas no examinadas relacionadas con Epstein y personas de su entorno.
Entre los nombres mencionados figuran Andrés Mountbatten‑Windsor, hermano del rey Carlos III, y Peter Mandelson, exembajador británico en Estados Unidos.
Reportan que Epstein ocultó archivos secretos en centros de almacenamiento en EEUU
Los archivos secretos de Jeffrey Epstein salen a la luz semanas después de que el Departamento de Justicia publicara tres millones de documentos vinculados al caso. Estos archivos incluyen comunicaciones, registros financieros y testimonios recopilados durante años de investigación.
El pasado jueves, el expríncipe Andrés fue detenido y posteriormente liberado en el condado de Norfolk. La detención ocurrió bajo sospecha de mala conducta en cargo público durante su etapa como representante especial de comercio en la década de 2000.
Medios británicos revelaron que Andrés habría entregado documentos sensibles del gobierno a Epstein, lo que incrementa el escrutinio sobre su relación con el magnate.
Un caso que sigue generando repercusiones
Los archivos secretos de Jeffrey Epstein podrían contener información relevante para investigaciones aún abiertas. Expertos señalan que la falta de inspección de estas unidades de almacenamiento deja interrogantes sobre el alcance real de las actividades del magnate.
El caso Epstein continúa siendo uno de los más polémicos de los últimos años. Su red de contactos, su historial delictivo y las lagunas en las investigaciones mantienen el interés público y judicial.
