Detención del exprincipe reabre escándalos reales. La detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey británico, marca un nuevo episodio en una trayectoria pública marcada por controversias y lo sitúa ante el momento más delicado de su vida institucional.
El duque, hijo de la fallecida Isabel II y hermano de Carlos III, fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, según informó la Policía del Valle del Támesis.
La detención se produce tras semanas de presión para que colaborara con las autoridades por sus vínculos con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
Detención del exprincipe reabre escándalos reales
Durante años, Andrés fue considerado uno de los miembros más visibles de la familia real británica. Participó en la guerra de las Malvinas y mantuvo una intensa vida pública. Sin embargo, su reputación comenzó a deteriorarse a partir de 2015.
Ese año se conoció la denuncia presentada en Estados Unidos por Virginia Giuffre, quien aseguró haber sido obligada a mantener relaciones con él cuando era menor de edad, dentro de la red liderada por Epstein.
Aunque el duque negó reiteradamente las acusaciones, el escándalo se intensificó tras la difusión de fotografías que lo mostraban en la residencia de Epstein en Nueva York.
En 2019 anunció su retirada de la vida pública. Posteriormente, en 2022, perdió sus títulos militares y patrocinios reales. Ese mismo año alcanzó un acuerdo extrajudicial con Giuffre en Nueva York, lo que evitó un juicio civil.
Aislamiento progresivo
En octubre pasado, el rey Carlos III le retiró el título de príncipe y le pidió abandonar su residencia en Windsor. Desde entonces vivía en la finca de Sandringham, donde fue detenido.
La publicación de correos electrónicos que evidenciaban contacto con Epstein más allá de lo admitido agravó su situación mediática y política.
Ahora, su arresto lo convierte en uno de los miembros de más alto rango de la realeza británica en enfrentar un proceso judicial en la historia reciente, en un caso que vuelve a colocar a la monarquía bajo escrutinio público.
