Valencia, 18 de febrero de 2026-. Asesinato de un funcionario de la DGCIM habría sido orquestado por su esposa. El capitán de navío Andrys Raúl Romero Mendía, de 35 años y perteneciente a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), fue emboscado al llegar a su vivienda.
Un sujeto armado, como parrillero en motocicleta, abrió fuego contra Romero Mendía, provocando su muerte instantánea sin posibilidad de defensa.
Asesinato de un funcionario de la DGCIM habría sido orquestado por su esposa
La rápida actuación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) permitió la captura de tres personas presuntamente vinculadas al asesinato en menos de 24 horas.
El presunto autor material, Manuel Rafael Osuna Sivira, primer teniente de 26 años solicitado por deserción, fue aprehendido en el sector Flores.
Los análisis de cámaras de seguridad y evidencias balísticas calibre .380 facilitaron la identificación del sospechoso.
Entre los detenidos figura la esposa del capitán, de 30 años, señalada como presunta autora intelectual del crimen, según las autoridades.
También fue capturado el conductor de la motocicleta, primo del ejecutor de los disparos, implicado en la logística del ataque.
Durante los operativos, los funcionarios del CICPC recuperaron la pistola calibre .380 marca Baykal y otros elementos de interés criminalístico.
Posible móvil pasional
Tras el análisis de vínculos entre los implicados, las autoridades manejan un móvil pasional como principal hipótesis del hecho.
El caso ha generado alarma en la comunidad, dada la naturaleza del cargo de la víctima dentro de la DGCIM.
Los tres arrestados han sido puestos a la orden del Ministerio Público (MP), que iniciará el proceso judicial correspondiente.
Las investigaciones continúan para esclarecer con exactitud los motivos detrás del asesinato y la participación de cada implicado en los hechos.
El crimen resalta la necesidad de reforzar medidas de seguridad para funcionarios militares y sus familias, según expertos consultados.
Este asesinato se suma a otros hechos violentos recientes en Guárico, generando preocupación entre habitantes y autoridades locales.
