Valencia, 11 de noviembre de 2025-. Estudio revela que Venezuela es el tercer país con más ciberataques en América Latina. Venezuela figura entre los países más vulnerables de América Latina frente a ciberataques.
Pedro Pacheco, presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), indicó que solo México y Brasil superan al país en incidencia.
Según estimaciones del gremio, alrededor del 80 % de la población ha sufrido algún tipo de ciberdelincuencia.
Incremento de amenazas durante la temporada alta
Pacheco advirtió que la cibercriminalidad podría aumentar durante los últimos meses del año, coincidiendo con el repunte de transacciones electrónicas.
“A mayor actividad y mayor número de transacciones, mayores oportunidades ven los ciberdelincuentes”, explicó el dirigente bancario en entrevista con Unión Radio.
Las entidades financieras nacionales están reforzando campañas informativas sobre seguridad digital, especialmente en banca en línea y compras electrónicas.
Brecha entre grandes empresas y pymes
Mientras las grandes corporaciones cuentan con sistemas tecnológicos robustos, las pequeñas y medianas empresas siguen siendo más vulnerables a ataques.
Pacheco recomendó la creación de comités de ciberseguridad y programas de capacitación compartida entre sectores productivos.
La ABV impulsa actualmente educación financiera orientada a ciberseguridad, blockchain e inteligencia artificial para fortalecer la preparación frente al fraude digital.
Prevención y cultura digital
El presidente de la ABV subrayó que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz para proteger a usuarios y empresas.
“La tecnología avanza más rápido que las regulaciones, y la mejor defensa es la educación”, enfatizó Pacheco.
Fortalecer la cultura preventiva es clave para consolidar un ecosistema financiero seguro y resiliente ante ciberataques.
El gremio bancario también insta a usuarios a actualizar contraseñas, verificar la autenticidad de enlaces y utilizar sistemas de autenticación doble.
Con estas medidas, se busca reducir riesgos y garantizar la continuidad de las operaciones financieras, especialmente durante períodos de alta actividad comercial.
