Alemania y Reino Unido alertan por espionaje satelital de Rusia y China. Alemania y el Reino Unido emitieron nuevas advertencias sobre la creciente amenaza que representan los satélites de Rusia y China, detectados realizando maniobras de vigilancia e interferencia sobre sistemas occidentales.
De acuerdo con el centro de estudios Rand, citado por CNN, se han registrado múltiples incidentes recientes de seguimiento, bloqueo y perturbación de satélites occidentales, lo que afecta comunicaciones, navegación, imágenes satelitales e internet, con riesgos directos para la seguridad militar y civil.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, calificó la actividad rusa en el espacio como “una amenaza fundamental que ya no podemos ignorar”. Reveló que dos satélites rusos fueron detectados rastreando satélites de IntelSat empleados por las Fuerzas Armadas alemanas y sus aliados.
Alemania y Reino Unido alertan por espionaje satelital de Rusia y China
Pistorius anunció un incremento multimillonario en la financiación del programa espacial alemán, con el fin de reforzar la defensa orbital y contrarrestar la expansión de la guerra espacial rusa.
Desde el Reino Unido, el jefe del Comando Espacial, Paul Tedman, confirmó que satélites rusos interfieren semanalmente con activos británicos en órbita, utilizando cargas útiles capaces de recopilar información sobre sistemas estratégicos. Además, subrayó que Moscú ha perfeccionado sus tácticas de guerra electrónica, especialmente en el contexto de la invasión de Ucrania.
Fuentes ucranianas también reportaron que China ha intensificado su cooperación satelital con Rusia, realizando reconocimientos sobre territorio ucraniano.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, advirtió que Rusia podría estar desarrollando armas nucleares espaciales para inutilizar satélites estratégicos, lo que elevaría la tensión en el ámbito espacial internacional.
Las potencias occidentales consideran prioritaria la creación de protocolos de defensa espacial y cooperación internacional, ante un escenario cada vez más vulnerable a la guerra tecnológica en órbita.