Valencia, 3 de noviembre de 2025-. Venezolanos lamentan la eliminación del TPS que pronto entra en vigencia. Un fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos dejó sin protección a 600.000 venezolanos beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS). La medida entrará en vigor el 7 de noviembre y afectará a quienes vivían legalmente en el país bajo este programa.
El TPS, creado en 1990, protege a ciudadanos de naciones afectadas por conflictos o crisis humanitarias. En el caso de Venezuela, fue aprobado en 2021 por Joe Biden, debido al deterioro político y económico del país. Sin embargo, la actual administración de Donald Trump anuló su extensión, argumentando que el programa había sido mal utilizado.
Venezolanos lamentan la eliminación del TPS que pronto entra en vigencia
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, revocó la medida que extendía el permiso hasta octubre de 2026. Aunque un juez federal declaró ilegal la decisión, el Tribunal Supremo suspendió la protección mientras se resuelve el caso en instancias inferiores.
“Ese día lo pierdo todo”
María Fernanda Angulo, una joven venezolana que vive en Florida, teme por su futuro. “Ese día lo pierdo todo: mi estatus, mi licencia, mi trabajo”, expresó. Mafe, como prefiere ser llamada, llegó en 2019 y trabaja en una organización que apoya a migrantes.
Relata que la vida en Venezuela era insostenible. “Mi sueldo alcanzaba solo para una Coca-Cola y una bolsa de papas”, contó. Ahora teme ser detenida y deportada, separándose de su familia. “Vivo con miedo constante”, confiesa.
El presidente Trump ha justificado su política migratoria alegando que muchos migrantes venezolanos son delincuentes o provienen de instituciones mentales, una afirmación que organizaciones civiles califican como infundada y discriminatoria.
Historias de incertidumbre
El músico venezolano Mariano Santana, residente en Boston, también perderá su permiso laboral. “Hice la renovación sabiendo que podía no valer nada”, admite. Santana, que estudió en Berklee College of Music, ha trabajado legalmente desde 2021, pero teme tener que abandonar el país.
Desde septiembre, grupos de apoyo a migrantes han organizado campañas en redes y manifestaciones frente al Congreso para exigir una solución. Argumentan que los beneficiarios del TPS trabajan, pagan impuestos y contribuyen a la economía estadounidense.
