Jeannette Jara busca conquistar el centro político en Chile. La candidata presidencial de la centroizquierda en Chile, Jeannette Jara, enfrenta la campaña electoral con una estrategia clara: ampliar su base más allá del Partido Comunista (PC), al que pertenece desde los 14 años, y acercarse al electorado de centro.
Una campaña sin símbolos tradicionales
En sus actos, como el realizado en Rancagua, no ondean banderas rojas ni símbolos con la hoz y el martillo. Sus seguidores, alrededor de mil asistentes, la reciben con entusiasmo y buscan fotografiarse con ella, mostrando que su figura trasciende las fronteras ideológicas.
«Creo que es una mujer transversal, logra sobrepasar lo que su ideología significa», expresó Estefany López, trabajadora social de 33 años.
Del sindicalismo al liderazgo político
Jara, de 51 años, abogada y exministra del Trabajo del gobierno de Gabriel Boric, ganó con amplio margen la primaria oficialista. Durante su gestión ministerial, impulsó la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas y avances en la reforma previsional, logrando acuerdos con empresarios y opositores.
Jeannette Jara busca conquistar el centro político en Chile
Su carisma y capacidad de negociación se han convertido en sus principales cartas. “No hay que enamorarse de las ideas propias”, repite como lema.
Diferencias dentro del Partido Comunista
Aunque milita en el PC, ha marcado distancia en algunos temas sensibles, como su crítica al régimen de Nicolás Maduro y a Cuba. También defiende una política fiscal ordenada y reconoce el papel de la economía abierta chilena, lo que la ubica en un sector más cercano a la socialdemocracia.
Una candidatura polarizada
Jara lidera las encuestas junto al candidato de extrema derecha José Antonio Kast, en una elección marcada por la polarización. Ocho aspirantes competirán el próximo 16 de noviembre.
Sin embargo, no faltan voces críticas. Algunos desconfían de su giro moderado y temen que un eventual gobierno derive hacia políticas radicales.
Ante esos cuestionamientos, Jara ha sido enfática: «No se preocupen, en mi gobierno no les van a expropiar nada».
