Valencia, 27 de agosto de 2025-. Migrantes venezolanos varados en México buscan regresar a casa. Jocelyn Carrillo y sus dos hijas esperan afuera de la Embajada de Venezuela en Ciudad de México para tomar un vuelo humanitario.
Su regreso se produce luego de que el Gobierno de Donald Trump cancelara la aplicación CBP One, una vía legal para solicitar asilo.
Carrillo explicó que tenía cita el 31 de enero, cancelada con la entrada del nuevo presidente estadounidense.
“Ahí terminó la esperanza”, dijo, relatando que salir de México sin apoyo económico era imposible.
Seis meses después, la mujer solicitó el vuelo humanitario y recibió confirmación un mes antes de partir, junto a unas 300 personas.
El Gobierno de Venezuela y la Ciudad de México coordinan mensualmente estos vuelos para migrantes sin recursos, informó Temístocles Villanueva, coordinador de Movilidad Humana.
Migrantes venezolanos varados en México buscan regresar a casa
Karol Mendoza, otra migrante venezolana, también regresa tras casi dos años fuera de su país.
Recorrió la peligrosa selva del Darién con su hijo y atravesó Centroamérica en busca de Estados Unidos.
“No tengo alguien con quien dejar a mi hijo para trabajar, y eso no es una vida justa para él”, dijo Mendoza.
Prefiere regresar a Venezuela, donde tiene familiares y apoyo, a pesar de los desafíos de readaptación.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advierte que la reintegración puede ser difícil, con retos sociales, económicos y estigmatización.
El plan “Vuelta a la Patria” del Gobierno venezolano ha facilitado el retorno de más de 10.000 ciudadanos sin recursos para regresar por cuenta propia.
Decisiones políticas que afectan vidas
Expertos señalan que cambios en políticas migratorias, como la cancelación de CBP One y el fin del TPS, aceleran retornos involuntarios.
Gabriela Hernández, directora de “Casa Tochan”, asegura que muchos migrantes deciden volver porque las nuevas normas cierran vías legales hacia Estados Unidos.
Casi 7,9 millones de venezolanos han abandonado su país, y más de 6,7 millones se han asentado en América Latina y el Caribe, según ACNUR.
