Adolescente que atentó contra Miguel Uribe creció en un entorno de violencia . El intento de asesinato contra el senador colombiano Miguel Uribe Turbay ha conmocionado al país por la juventud del atacante. El menor, de entre 14 y 15 años, disparó en varias ocasiones al político, quien permanece en estado crítico en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El joven usó una pistola Glock 9 mm y confesó que cometió el atentado por dinero y por su familia. Según El Colombiano, fue reclutado por una red criminal que le ofreció 20 millones de pesos colombianos, cerca de 5.000 dólares.
Este ataque evoca los años más violentos del narcotráfico en Colombia, cuando niños eran usados como sicarios por mafias organizadas. La situación del menor revela un trasfondo de abandono, maltrato y exclusión social.
El adolescente es huérfano de madre desde pequeño. Su padre vive en Polonia, a la espera de alistarse en las fuerzas ucranianas. Actualmente, reside con unos tíos maternos en Bogotá.
Adolescente que atentó contra Miguel Uribe creció en un entorno de violencia
De acuerdo con informes del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el joven presenta consumo de drogas y deserción escolar. Un reporte de 2022 indica que, con apenas 11 años, sufría golpes y maltratos por parte de su padre.
La tía que hoy tiene su custodia denunció ante el ICBF que el padre lo golpeaba y amenazaba gravemente. En la escuela, el joven fue identificado como agresor de otros compañeros, involucrado en actos de acoso escolar.
El padre se negó a brindarle ayuda psicológica, afirmando que no creía en terapias. No obstante, sí pidió ayuda institucional por la conducta desafiante del menor.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre el reclutamiento de menores por estructuras criminales y la urgencia de fortalecer los programas de protección.
