Hospital de Texas violó ley federal al negar atención de emergencia a mujer con embarazo ectópico. Investigación revela fallos médicos graves; nueva política federal genera incertidumbre sobre protección a mujeres embarazadas
Una investigación federal concluyó que un hospital de Texas violó la ley al negar atención médica adecuada a Kyleigh Thurman, una mujer con un embarazo ectópico potencialmente mortal. La mujer, de 36 años, fue enviada varias veces a casa desde urgencias sin tratamiento adecuado, lo que derivó en la pérdida de parte de su sistema reproductivo.
El informe, publicado en abril, indica que el hospital Ascension Seton Williamson no realizó un examen médico completo ni consultó a un ginecólogo, incumpliendo la Ley de Tratamiento Médico de Emergencia y Trabajo de Parto (EMTALA), que obliga a brindar atención estabilizadora a pacientes en situación crítica.
Una ley del siglo XX contra una política del siglo XXI
Thurman esperaba que los resultados de la investigación marcaran un precedente claro para garantizar atención en casos similares, especialmente en Texas, uno de los estados con leyes más restrictivas contra el aborto. Sin embargo, el gobierno federal anunció esta semana que revocará una guía clave emitida en 2022 bajo la administración Biden, que exigía a los hospitales brindar abortos en emergencias médicas, incluso en estados con leyes restrictivas.
La decisión de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) ha sembrado dudas sobre la continuidad de investigaciones como la de Thurman y sobre la responsabilidad hospitalaria en estos casos.
Hospital de Texas violó ley federal al negar atención de emergencia a mujer con embarazo ectópico
Thurman fue diagnosticada con señales evidentes de embarazo ectópico: niveles hormonales en descenso y estructuras anómalas en las trompas de Falopio. Aun así, fue enviada a casa con un folleto sobre aborto espontáneo. Cuando regresó, el tratamiento fue tardío. Finalmente, debió someterse a cirugía de emergencia tras una hemorragia severa.
Médicos advierten que la legislación actual inhibe a los profesionales de actuar incluso en situaciones críticas, por temor a sanciones. En Texas, un médico puede enfrentar hasta 99 años de prisión por realizar un aborto ilegal.
Un problema que persiste
Thurman y su abogada, Molly Duane, del Centro de Derechos Reproductivos, advierten que muchas mujeres siguen enfrentando barreras para recibir atención incluso cuando su vida corre peligro. “Vemos pacientes desangrándose en estacionamientos”, denunció Duane.
Aunque las autoridades de Texas han indicado que los embarazos ectópicos pueden tratarse legalmente, las leyes no cubren todas las posibles complicaciones del embarazo. Thurman teme que, con la nueva postura del CMS, otras mujeres enfrenten el mismo riesgo.
“No se puede predecir las formas en que un embarazo puede desarrollarse”, afirmó. “Puede pasarle a cualquiera”.
